starz.com/originals/fleshandbone/
-Estreno: 8 de noviembre de 2015, Starz.
-Drama, 60 minutos, 1 temporada, 8 episodios.
-Hay tipos de películas que tienden a parecerse entre sí, con elementos comunes que aparecen inevitablemente, y que el espectador casi espera que ocurran. Por ejemplo, las de submarinos, donde nunca falta una brecha en el casco, una escotilla cerrada y un ahogado dentro. Otra de esas podría ser las de bailarinas clásicas, que es de lo que trata esta serie. Adolescentes hiperdelgadas, estrictas coreógrafas rusas, directores divos, la fama cuesta y aquí vais a pagar con dolor, etc, todo eso está presente aquí. La trama sigue a Claire (Sarah Hays), una novata recién llegada a Nueva York desde Pittsburgh con sus ojos de corderito degollado, sus uñas del pie destrozadas por el entrenamiento y sus traumas de la infancia. Allí, el caprichoso y engreído director artístico de la ficticia American Ballet Company (interpretado por Ben Daniels y seguramente lo mejor de la serie) se fija en ella tanto que hasta encarga hacer un espectáculo moderno nuevo solo para la nueva sensación. Todo esto ocurre mientras su compañera de piso la mira con ojeriza por su rápido éxito, el millonetis francés que pone el dinero la invita a cenar y le compra "fuck-me shoes" de vertiginoso taconazo, y la veterana "prima ballerina" rusa anda paranoica ante la posibilidad de que la quieran jubilar. Por si fuera poco, llega en autobús un exmarine de ceño cabreado que mira fija e inquietantemente una foto de Claire. Y para acabar, se sabe que algunas de las bailarinas que de día usan barra horizontal en el estudio, de noche la usan vertical en clubes de striptease. Es aquí cuando hay que recordar que esta serie es de la cadena Starz, particularmente aficionada a los desnudos más o menos artísticos en sus series, desde 'Spartacus' a esta parte.
La creadora, Moira Walley-Beckett, ganó un Emmy por uno de los guiones de 'Breaking bad', y construye aquí una historia bastante sombría, sin sonrisas, en un mundo como el de la danza que en principio debería provocar disfrute estético, pero que aquí se trata como una fuente de conflictos, odios y sufrimiento casi continuo, donde no faltan las drogas, el sexo no siempre agradable y hasta la violencia más o menos explícita. Incluso los títulos de los episodios llevan todos ellos nombres de términos militares, como 'Carne de cañón', 'Desaparecido en combate' o 'Tierra arrasada'. Por su parte, los actores y actrices que interpretan a los bailarines son bailarines antes que actores, y eso se nota a veces a la hora de actuar sin música, pero la dirección y la fotografía saben sacar gran partido de las escenas coreografiadas, desde los meros calentamientos y vendajes de pies hasta los movimientos más complicados.
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Minggu, 08 November 2015
Jumat, 06 November 2015
Master of none
-Estreno: 6 de noviembre de 2015, Netflix.
-Comedia, 30 minutos, 1 temporada, 10 episodios.
-En el texto de presentación de este blog (véase a la derecha de la pantalla) se menciona que recomendar cosas a la gente tiene su dificultad. Una de las más complicadas sea quizá recomendar comedias, ya que lo que a uno le hace gracia a otro le puede dar vergüenza ajena. Aparte, dentro del mundo de la comedia televisiva existen más cosas que las series de chiste fácil cada dos frases y risas enlatadas para animar al personal, al estilo de 'The big bag theory' (ahí está la multipremiada 'Louie', por ejemplo). Y 'Master of none' es un gran ejemplo de que todavía pueden hacerse cosas sorprendentes y muy entretenidas en este género. El protagonista (y uno de los creadores) es Aziz Ansari, a quien se puede recordar por ser uno de los funcionarios en la Indiana pueblerina de 'Parks and recreation', que a su vez también fue una de las mejores comedias de los últimos años. Aquí interpreta a un actorcillo de poca monta que reside en Nueva York y vive aventurillas personales y sentimentales en la Gran Manzana. ¿Otro cómico residente en Nueva York que vive aventurillas personales y sentimentales en la Gran Manzana? Pues sí, es un tema muy trillado, pero cuando algo está bien hecho, merece la pena decirse. En los diez episodios de la temporada, su personaje, Dev, un tipo canijillo, curioso y parlanchín, comienza una relación con Rachel (Noël Wells), una publicista musical, con la que comparte el gusto por buscarle lo "cool" a la vida en forma de restaurantes, conciertos y lugares de moda. Quien recuerde el personaje de Tom Haverford que Ansari hizo en 'Parks and recreation', auténticamente obsesionado con lo guay de cada cosa, puede hacerse una idea del entusiasmo que Dev tiene por disfrutar Nueva York con suavidad y sin esfuerzo aparente. Pero esa parte de comedia romántica no se come la serie entera. De hecho, hay varios episodios donde Rachel ni aparece y Dev explora otras cosas de su vida, como su relación con sus padres (inmigrantes tamiles llegados de India), o la posibilidad de tener hijos en el futuro, o si acostarse o no con una mujer casada dependiendo de lo capullo que sea su marido, o las dificultades de ser un actor "étnico", con todos los topicazos atribuidos a los indios, en un negocio dominado por los blancos. Entre idas y venidas, disfrutes y discusiones, seguimos-o-no-seguimos típicos de pareja incipiente, e incluso un condón roto, poco a poco la relación entre Dev y Rachel va cristalizando, y especialmente el noveno episodio, que condensa varios meses de convivencia en media hora, está destinado a ser una de las pequeñas joyas del género. Añadamos a esto un buen grupo de amigos del prota (el gigante Arnold y la lesbiana Denise son los mejores), junto a un par de buenos cameos de famosos (el de Claire Danes es excelente, liberada del peso de su enervante Carrie Mathison en 'Homeland'), y tenemos un cóctel de diseño muy sabroso, urbanita y elegante para mentes abiertas. Así que, con todas las reservas que mencioné al principio, se recomienda esta serie.
-Comedia, 30 minutos, 1 temporada, 10 episodios.
-En el texto de presentación de este blog (véase a la derecha de la pantalla) se menciona que recomendar cosas a la gente tiene su dificultad. Una de las más complicadas sea quizá recomendar comedias, ya que lo que a uno le hace gracia a otro le puede dar vergüenza ajena. Aparte, dentro del mundo de la comedia televisiva existen más cosas que las series de chiste fácil cada dos frases y risas enlatadas para animar al personal, al estilo de 'The big bag theory' (ahí está la multipremiada 'Louie', por ejemplo). Y 'Master of none' es un gran ejemplo de que todavía pueden hacerse cosas sorprendentes y muy entretenidas en este género. El protagonista (y uno de los creadores) es Aziz Ansari, a quien se puede recordar por ser uno de los funcionarios en la Indiana pueblerina de 'Parks and recreation', que a su vez también fue una de las mejores comedias de los últimos años. Aquí interpreta a un actorcillo de poca monta que reside en Nueva York y vive aventurillas personales y sentimentales en la Gran Manzana. ¿Otro cómico residente en Nueva York que vive aventurillas personales y sentimentales en la Gran Manzana? Pues sí, es un tema muy trillado, pero cuando algo está bien hecho, merece la pena decirse. En los diez episodios de la temporada, su personaje, Dev, un tipo canijillo, curioso y parlanchín, comienza una relación con Rachel (Noël Wells), una publicista musical, con la que comparte el gusto por buscarle lo "cool" a la vida en forma de restaurantes, conciertos y lugares de moda. Quien recuerde el personaje de Tom Haverford que Ansari hizo en 'Parks and recreation', auténticamente obsesionado con lo guay de cada cosa, puede hacerse una idea del entusiasmo que Dev tiene por disfrutar Nueva York con suavidad y sin esfuerzo aparente. Pero esa parte de comedia romántica no se come la serie entera. De hecho, hay varios episodios donde Rachel ni aparece y Dev explora otras cosas de su vida, como su relación con sus padres (inmigrantes tamiles llegados de India), o la posibilidad de tener hijos en el futuro, o si acostarse o no con una mujer casada dependiendo de lo capullo que sea su marido, o las dificultades de ser un actor "étnico", con todos los topicazos atribuidos a los indios, en un negocio dominado por los blancos. Entre idas y venidas, disfrutes y discusiones, seguimos-o-no-seguimos típicos de pareja incipiente, e incluso un condón roto, poco a poco la relación entre Dev y Rachel va cristalizando, y especialmente el noveno episodio, que condensa varios meses de convivencia en media hora, está destinado a ser una de las pequeñas joyas del género. Añadamos a esto un buen grupo de amigos del prota (el gigante Arnold y la lesbiana Denise son los mejores), junto a un par de buenos cameos de famosos (el de Claire Danes es excelente, liberada del peso de su enervante Carrie Mathison en 'Homeland'), y tenemos un cóctel de diseño muy sabroso, urbanita y elegante para mentes abiertas. Así que, con todas las reservas que mencioné al principio, se recomienda esta serie.
Sabtu, 10 Oktober 2015
The last kingdom
bbcamerica.com/the-last-kingdom
-Estreno: 10 de octubre de 2015, BBC America.
-Drama, 42 minutos, 1 temporada, 8 episodios.
-Año de Nuestro Señor de 866. La isla de Gran Bretaña, en particular lo que hoy es el norte de Inglaterra, sufre constantes desembarcos de bandidos procedentes de Escandinavia, a veces en busca simplemente de botín y esclavos, y a veces deseando quedarse a vivir en un lugar de tierra más fértil, y que por lo tanto facilite más el poder cultivar tu propia comida en lugar de tener que robársela a otros. El hecho de que la isla esté dividida en varios reinos rivales, en lugar de unida bajo un solo gobierno, facilita las cosas a los invasores. En una de estas incursiones, sobre el poblado de Bebbanburg (hoy Bamburgh, en Northumberland) un niño de 9 años llamado Uhtred, hijo del "ealdorman", o gobernador, del lugar, es capturado por los daneses, que deciden establecerse en el lugar, y a partir de entonces vive con ellos, siendo tratado como uno más. Durante el resto de su vida sus lealtades estarán divididas entre los sajones paganos convertidos al cristianismo de los que procede y los vikingos adoradores de Thor y Odín entre los que crece y habita. La serie está basada en una saga de novelas, 'The saxon tales', publicadas por el exitoso escritor inglés de novela histórica Bernard Cornwell, ambientadas en la Gran Bretaña de los siglos IX y X, por lo cual las tramas de la teleserie están cuidadosamente ya planeadas de antemano, y no se va inventando lo que ocurre según avanzan los episodios. Su ambientación, con el sello de la BBC, está menos pasada de rosca que los 'Vikingos' del History Channel, en el sentido de que no abusa de los abdominales de gimnasio, la sombra de ojos y las miradas de loco peligroso, así que gotiqueros exagerados queden sobre aviso. Rodada en gran parte en Hungría, mantiene un buen nivel de espectacularidad y diseño de producción sin tener que recurrir a shows peliculeros, aunque no deja de haber un vikingo envuelto en llamas saliendo de un establo a pelearse contra diez, por ejemplo. Además, sale haciendo un cameo el holandés Rutger Hauer, el mismísimo Señor del Acero, capitán Etienne Navarre de 'Lady Halcón' y Nexus 6, haciendo de vikingo ciego a sus 71 años de edad.
-Estreno: 10 de octubre de 2015, BBC America.
-Drama, 42 minutos, 1 temporada, 8 episodios.
-Año de Nuestro Señor de 866. La isla de Gran Bretaña, en particular lo que hoy es el norte de Inglaterra, sufre constantes desembarcos de bandidos procedentes de Escandinavia, a veces en busca simplemente de botín y esclavos, y a veces deseando quedarse a vivir en un lugar de tierra más fértil, y que por lo tanto facilite más el poder cultivar tu propia comida en lugar de tener que robársela a otros. El hecho de que la isla esté dividida en varios reinos rivales, en lugar de unida bajo un solo gobierno, facilita las cosas a los invasores. En una de estas incursiones, sobre el poblado de Bebbanburg (hoy Bamburgh, en Northumberland) un niño de 9 años llamado Uhtred, hijo del "ealdorman", o gobernador, del lugar, es capturado por los daneses, que deciden establecerse en el lugar, y a partir de entonces vive con ellos, siendo tratado como uno más. Durante el resto de su vida sus lealtades estarán divididas entre los sajones paganos convertidos al cristianismo de los que procede y los vikingos adoradores de Thor y Odín entre los que crece y habita. La serie está basada en una saga de novelas, 'The saxon tales', publicadas por el exitoso escritor inglés de novela histórica Bernard Cornwell, ambientadas en la Gran Bretaña de los siglos IX y X, por lo cual las tramas de la teleserie están cuidadosamente ya planeadas de antemano, y no se va inventando lo que ocurre según avanzan los episodios. Su ambientación, con el sello de la BBC, está menos pasada de rosca que los 'Vikingos' del History Channel, en el sentido de que no abusa de los abdominales de gimnasio, la sombra de ojos y las miradas de loco peligroso, así que gotiqueros exagerados queden sobre aviso. Rodada en gran parte en Hungría, mantiene un buen nivel de espectacularidad y diseño de producción sin tener que recurrir a shows peliculeros, aunque no deja de haber un vikingo envuelto en llamas saliendo de un establo a pelearse contra diez, por ejemplo. Además, sale haciendo un cameo el holandés Rutger Hauer, el mismísimo Señor del Acero, capitán Etienne Navarre de 'Lady Halcón' y Nexus 6, haciendo de vikingo ciego a sus 71 años de edad.
Selasa, 15 September 2015
The bastard executioner
fxnetworks.com/shows/the-bastard-executioner/
-Estreno: 15 de septiembre de 2015, FX.
-Drama, 50 minutos, 1 temporada, 10 episodios.
-No renovada.
-En diciembre de 2014 terminó 'Sons of anarchy', la serie más exitosa en la historia del canal FX, cuyas dos primeras temporadas, como poco, son muy recomendables, y que trata sobre una banda de moteros en California. Un par de sus características más reseñables (y criticadas) eran los episodios extralargos y las tramas de complicación (que no es lo mismo que complejidad) creciente, y es que su creador, Kurt Sutter, siempre ha reconocido que le cuesta mucho cortar cosas, porque todo lo que rueda le gusta, pero la serie había cogido velocidad de crucero y se había hecho con un grupo de fans muy sólido que perdonaba todo eso a cambio de que de vez en cuando hubiera alguna potente escena de acción violenta y buen rock en las escenas de montajes musicales. Nueve meses después del final de aquellos hijos de la anarquía se estrenó esta otra serie de temática diferente (o quizá no tanto), pero con parecidos sellos reconocibles. El "bastardo verdugo" del título es Wilkin Brattle, que comienza el primer episodio, de 90 minutos de duración, como guerrero en el ejército con el que el rey Eduardo II de Inglaterra (hijo del que salía en 'Braveheart'), invade Gales en el siglo XIV, y lo acaba convertido en el verdugo oficial de un condado galés. Brattle es un tipo grande, fuerte y experto con la espada, pero que últimamente ha pasado por experiencias vitales importantes e incluso anda teniendo visiones y alucinaciones, que combinadas con la religiosidad y la superstición típicas de aquel tiempo, lo convierten en un hombre presa de varios conflictos y remordimientos debido a lo que ha hecho y a lo que va a tener que hacer a partir de ahora en su nuevo empleo. El resto de la trama gira a su alrededor en el marco de unos ingleses arrogantes y opresores que suben los impuestos continuamente a sus siervos galeses, con toda la violencia y crueldad de la Edad Media. De todas formas, hay que decir que aunque no se ahorra en sangre y vísceras y que la serie está rodada en el propio Reino Unido, el medievo de esta serie queda un poco "de marca blanca", con unos nombres de lugares completamente ficticios (los condados de Ventrishire y Pryceshire, y varios otros bosques y poblados) y mucho lugar común típico de producción cinematográfica yanqui. Esto no tiene por qué ser un problema ('Sons of anarchy' también tenía lugar en el inexistente pueblo californiano de Charming), pero no es desde luego una serie para aprender Historia con mayúsculas.
Casi todo el reparto es británico, incluyendo entre ellos varios actores que han hecho fortuna en series estadounidenses y que aquí por fin pueden volver a usar sus acentos nativos, como Stephen Moyer, que fue el vampiro Bill en 'True blood', y Matthew Rhys, que aquí es secundario ocasional mientras continuaba como protagonista principal en otra gran serie de la misma cadena, 'The Americans'. No falta un papel tampoco para la esposa de Sutter, Katey Sagal, aquí haciendo de misteriosa hechicera con acento eslavo, y es que entre espadazo, hachazo y sangre falsa, hay bastante tensión interna en torno a temas religiosos, mágicos o meramente morales, para darle algo de empaque intelectual al conjunto. De hecho, Sutter mencionó sus propios "50 años de sentimiento de culpa católico" a la hora de planear la serie. Lógicamente, aparte de los chicos del SAMCRO, se han mencionado 'Juego de tronos', 'Vikingos' y hasta 'The shield', en la que Sutter también participó, como influencias, pero eso no fue suficiente, y al acabar la emisión del décimo episodio, el propio creador, famoso por no andarse con chiquitas en sus declaraciones públicas, anunció la cancelación de la serie escribiendo: "El público ha hablado, y ha dicho "meh", así que, con el debido respeto, echamos un épico y fiero cierre a nuestra antología".
-Estreno: 15 de septiembre de 2015, FX.
-Drama, 50 minutos, 1 temporada, 10 episodios.
-No renovada.
-En diciembre de 2014 terminó 'Sons of anarchy', la serie más exitosa en la historia del canal FX, cuyas dos primeras temporadas, como poco, son muy recomendables, y que trata sobre una banda de moteros en California. Un par de sus características más reseñables (y criticadas) eran los episodios extralargos y las tramas de complicación (que no es lo mismo que complejidad) creciente, y es que su creador, Kurt Sutter, siempre ha reconocido que le cuesta mucho cortar cosas, porque todo lo que rueda le gusta, pero la serie había cogido velocidad de crucero y se había hecho con un grupo de fans muy sólido que perdonaba todo eso a cambio de que de vez en cuando hubiera alguna potente escena de acción violenta y buen rock en las escenas de montajes musicales. Nueve meses después del final de aquellos hijos de la anarquía se estrenó esta otra serie de temática diferente (o quizá no tanto), pero con parecidos sellos reconocibles. El "bastardo verdugo" del título es Wilkin Brattle, que comienza el primer episodio, de 90 minutos de duración, como guerrero en el ejército con el que el rey Eduardo II de Inglaterra (hijo del que salía en 'Braveheart'), invade Gales en el siglo XIV, y lo acaba convertido en el verdugo oficial de un condado galés. Brattle es un tipo grande, fuerte y experto con la espada, pero que últimamente ha pasado por experiencias vitales importantes e incluso anda teniendo visiones y alucinaciones, que combinadas con la religiosidad y la superstición típicas de aquel tiempo, lo convierten en un hombre presa de varios conflictos y remordimientos debido a lo que ha hecho y a lo que va a tener que hacer a partir de ahora en su nuevo empleo. El resto de la trama gira a su alrededor en el marco de unos ingleses arrogantes y opresores que suben los impuestos continuamente a sus siervos galeses, con toda la violencia y crueldad de la Edad Media. De todas formas, hay que decir que aunque no se ahorra en sangre y vísceras y que la serie está rodada en el propio Reino Unido, el medievo de esta serie queda un poco "de marca blanca", con unos nombres de lugares completamente ficticios (los condados de Ventrishire y Pryceshire, y varios otros bosques y poblados) y mucho lugar común típico de producción cinematográfica yanqui. Esto no tiene por qué ser un problema ('Sons of anarchy' también tenía lugar en el inexistente pueblo californiano de Charming), pero no es desde luego una serie para aprender Historia con mayúsculas.
Casi todo el reparto es británico, incluyendo entre ellos varios actores que han hecho fortuna en series estadounidenses y que aquí por fin pueden volver a usar sus acentos nativos, como Stephen Moyer, que fue el vampiro Bill en 'True blood', y Matthew Rhys, que aquí es secundario ocasional mientras continuaba como protagonista principal en otra gran serie de la misma cadena, 'The Americans'. No falta un papel tampoco para la esposa de Sutter, Katey Sagal, aquí haciendo de misteriosa hechicera con acento eslavo, y es que entre espadazo, hachazo y sangre falsa, hay bastante tensión interna en torno a temas religiosos, mágicos o meramente morales, para darle algo de empaque intelectual al conjunto. De hecho, Sutter mencionó sus propios "50 años de sentimiento de culpa católico" a la hora de planear la serie. Lógicamente, aparte de los chicos del SAMCRO, se han mencionado 'Juego de tronos', 'Vikingos' y hasta 'The shield', en la que Sutter también participó, como influencias, pero eso no fue suficiente, y al acabar la emisión del décimo episodio, el propio creador, famoso por no andarse con chiquitas en sus declaraciones públicas, anunció la cancelación de la serie escribiendo: "El público ha hablado, y ha dicho "meh", así que, con el debido respeto, echamos un épico y fiero cierre a nuestra antología".
Jumat, 28 Agustus 2015
Narcos
-Estreno: 28 de agosto de 2015, Netflix.
-Drama, 50 minutos, 1 temporada, 10 episodios.
-Renovada.
-Debido a todo el dinero que está ganando con sus suscriptores (a los que pronto se añadirá España), Netflix está demostrando producto a producto que empiezan a no tener nada que envidiar a los mejores canales por cable. Aún les falta una serie candidata a estar en la discusión como de las 5 mejores de la historia ('House of cards', por todo su glamour, es bastante tramposa, así que 'Orange is the new black' puede que sea la que más se acerque), pero su biblioteca de proyectos recomendables crece cada año, y a ella se añade sin duda esta serie sobre la carrera delictiva del capo de la droga colombiano Pablo Escobar. Bien contada, rodada in situ (Netflix ya se fue a Kazajistán a rodar 'Marco Polo', por ejemplo) y con muy buenas interpretaciones, acaba resultando tan adictiva como la cocaína que traficaba el cártel de Medellín. Dirigida e interpretada en su papel principal por brasileños (José Padilha y Wagner Moura respectivamente), está narrada con la claridad como bandera, sin alharacas pero sin aburrir, y por ello no se corta en a menudo meter imágenes reales en medio del metraje, procedente de noticias de la época, e incluso del Escobar real, sin pensar que pueda chocar con la actuación del ficticio. Hay tramos enteros incluso que llegan a parecer más dramatizaciones de documental biográfico que serie ficcionalizada, pero funcionan muy bien, realzando mucho el realismo de la narración. La historia trata de cómo un fallo en una ejecución masiva en el Chile de Pinochet a mediados de los 70 desencadena una serie de acontecimientos que acaban convirtiendo a un contrabandista de poca monta pero buen ojo para los negocios en Colombia en una de las principales pesadillas no solo de su país, sino del mundo occidental, a base de meter ilegalmente unas 15 toneladas de cocaína al día en Estados Unidos. Además, siguiendo ejemplos como 'Uno de los nuestros' o 'Blow', la serie tiene una voz en off continua que va aclarando la trama aún más. Esta voz es la del agente de la DEA Steve Murphy (Boyd Holbrook), uno de los encargados de derribar a Escobar, y esto es lo que ha sido la fuente principal de críticas: que toda la serie se vea a través del prisma no del personaje principal, o de los colombianos afectados, sino del del yanqui rubio y de ojos azules que da caza al monstruo desfaciendo los entuertos que el resto del pobrecito mundo no sabe. Porque una de las decisiones más valientes de esta serie ha sido la de rodar en español todos los diálogos entre personajes colombianos, así que el resultado acaba siendo más de un 80% del metraje en castellano con subtítulos en inglés, lo cual no es ninguna tontería en cuanto a decisión de importancia a nivel creativo. A cambio de eso, la narración de Murphy da un respiro cada cierto tiempo al oído anglosajón. Ya hemos dicho que las actuaciones están muy bien, destacando entre ellas a Pedro Pascal, el inolvidable Oberyn Martell de 'Juego de tronos', como el otro agente que hace pareja con Murphy, y sobre todo a Moura como Escobar, logrando poco a poco convertir a alguien inofensivo con pinta del típico primo de tu padre, con pancita, bigotito y polo con vaqueros en un dueño de vidas y haciendas con muy mala leche, enfado fácil y creciente paranoia. La primera temporada, que acaba con el episodio del asalto a la cárcel apodada "La Catedral" en 1992, es estupenda, y la historia continuará el próximo año.
-Drama, 50 minutos, 1 temporada, 10 episodios.
-Renovada.
-Debido a todo el dinero que está ganando con sus suscriptores (a los que pronto se añadirá España), Netflix está demostrando producto a producto que empiezan a no tener nada que envidiar a los mejores canales por cable. Aún les falta una serie candidata a estar en la discusión como de las 5 mejores de la historia ('House of cards', por todo su glamour, es bastante tramposa, así que 'Orange is the new black' puede que sea la que más se acerque), pero su biblioteca de proyectos recomendables crece cada año, y a ella se añade sin duda esta serie sobre la carrera delictiva del capo de la droga colombiano Pablo Escobar. Bien contada, rodada in situ (Netflix ya se fue a Kazajistán a rodar 'Marco Polo', por ejemplo) y con muy buenas interpretaciones, acaba resultando tan adictiva como la cocaína que traficaba el cártel de Medellín. Dirigida e interpretada en su papel principal por brasileños (José Padilha y Wagner Moura respectivamente), está narrada con la claridad como bandera, sin alharacas pero sin aburrir, y por ello no se corta en a menudo meter imágenes reales en medio del metraje, procedente de noticias de la época, e incluso del Escobar real, sin pensar que pueda chocar con la actuación del ficticio. Hay tramos enteros incluso que llegan a parecer más dramatizaciones de documental biográfico que serie ficcionalizada, pero funcionan muy bien, realzando mucho el realismo de la narración. La historia trata de cómo un fallo en una ejecución masiva en el Chile de Pinochet a mediados de los 70 desencadena una serie de acontecimientos que acaban convirtiendo a un contrabandista de poca monta pero buen ojo para los negocios en Colombia en una de las principales pesadillas no solo de su país, sino del mundo occidental, a base de meter ilegalmente unas 15 toneladas de cocaína al día en Estados Unidos. Además, siguiendo ejemplos como 'Uno de los nuestros' o 'Blow', la serie tiene una voz en off continua que va aclarando la trama aún más. Esta voz es la del agente de la DEA Steve Murphy (Boyd Holbrook), uno de los encargados de derribar a Escobar, y esto es lo que ha sido la fuente principal de críticas: que toda la serie se vea a través del prisma no del personaje principal, o de los colombianos afectados, sino del del yanqui rubio y de ojos azules que da caza al monstruo desfaciendo los entuertos que el resto del pobrecito mundo no sabe. Porque una de las decisiones más valientes de esta serie ha sido la de rodar en español todos los diálogos entre personajes colombianos, así que el resultado acaba siendo más de un 80% del metraje en castellano con subtítulos en inglés, lo cual no es ninguna tontería en cuanto a decisión de importancia a nivel creativo. A cambio de eso, la narración de Murphy da un respiro cada cierto tiempo al oído anglosajón. Ya hemos dicho que las actuaciones están muy bien, destacando entre ellas a Pedro Pascal, el inolvidable Oberyn Martell de 'Juego de tronos', como el otro agente que hace pareja con Murphy, y sobre todo a Moura como Escobar, logrando poco a poco convertir a alguien inofensivo con pinta del típico primo de tu padre, con pancita, bigotito y polo con vaqueros en un dueño de vidas y haciendas con muy mala leche, enfado fácil y creciente paranoia. La primera temporada, que acaba con el episodio del asalto a la cárcel apodada "La Catedral" en 1992, es estupenda, y la historia continuará el próximo año.
Minggu, 16 Agustus 2015
Show me a hero
hbo.com/show-me-a-hero
-Estreno: 16 de agosto de 2015, HBO
-Drama, 55 minutos, 6 episodios.
-Miniserie.
-David Simon es uno de los nombres más importantes de la historia de la televisión, debido a la calidad de las teleseries con las que ha estado relacionado ('Homicide', 'The corner', 'The wire', 'Generation kill' y 'Treme'). Con 'Show me a hero' muestra otra vez por qué hay gente que queda tan fascinada por sus proyectos: porque coge cosas que tenemos a la vista, cosas que nos cabrean y que nos afectan, y hace ficciones con ellas que son prácticamente documentales, ya que están basadas en hechos auténticos. La droga, el racismo, la política, la violencia, la educación, la guerra, las desigualdades, la prensa, la policía y hasta el simple buscarse la vida más o menos honradamente son los temas que toca, sin recurrir a zombis, dragones o naves espaciales que sustituyan a personas y temas de verdad. Solo alguien como él podría considerar que una historia sobre la construcción o no de unas viviendas sociales en Yonkers (estado de Nueva York) podría dar para una excepcional serie de televisión, y por eso es una voz tan especial desde las pantallas. La serie en concreto ocurre entre 1987 y 1994, y trata sobre los problemas a los que llevó una decisión del gobierno estadounidense de construir viviendas destinadas a gente de pocos recursos económicos en una ciudad de unos 200.000 habitantes mayoritariamente acomodada. Muchos residentes se opusieron a estas viviendas porque temían que sus vecindarios se llenarían de gente pobre y propensa a la delincuencia y se convertirían en guetos de drogadicción y violencia, rebajando el valor del resto de las viviendas que los habitantes anteriores habían pagado sin ayudas del gobierno. Todo esto se complica además porque los residentes anteriores son blancos y los nuevos se espera que sean en su mayoría negros e hispanos, y los opuestos a la decisión no tardan en buscar ejemplos gráficos de otros lugares devastados por las drogas y la delincuencia, con lo cual el tema se empieza a teñir de tonos raciales también. E incluso religiosos, en cuanto se sabe a quién apoya el obispo local, o quién tiene un abogado judío.
Uno de los ataques que Simon siempre ha hecho en sus obras es a cómo los intereses creados de la gente con poder acaban estropeándolo todo (obispos, jueces, políticos en busca de reelección, gente normal y corriente que no quiere complicarse la vida), y este es un microcaso que lo ilustra a la perfección, donde empezando por algo loable (vivienda barata para quien no pueda pagarla) acaba terminando como el rosario de la Aurora. Esto queda ilustrado también por el título de la serie, y del libro en que se basa, escrito por la reportera del 'New York Times' Lisa Belkin, que es el inicio de una cita de Francis Scott Fitzgerald: "Show me a hero and I'll write you a tragedy" ("Muéstrame a un héroe y te escribo una tragedia"). Todo comienza con el alcalde más joven de América, fan de Bruce Springsteen, a quien nadie hacía caso antes de ni siquiera oponerse a la decisión original, sino que solo había pedido una apelación, y que una vez electo se ve luchando contra gigantes de todo tipo (Oscar Isaac, encarnando al alcalde Nick Wasicsko, está muy bien, por cierto). Uno de los sellos de Simon es el de explorar cada cuestión desde todos los ángulos posibles, porque en la vida todo está conectado y todo afecta a todo, así que aparte de al pobre alcalde, la trama también sigue a los residentes antiguos de las zonas afectadas y a varios negros y latinos cuyas circunstancias iluminan la necesidad de la medida tomada. Como cualquier otra de las obras de Simon, 'Show me a hero' da para varias clases de ética y civismo, y aquí, aparte del comportamiento de los ciudadanos ante sus representantes elegidos, se puede hablar de política local contra gobierno nacional, del papel de los jueces a la hora de tomar decisiones que afectan a millones de personas, de cómo de fácilmente nos salta a cada uno el resorte de los prejuicios y de muchas otras cosas. No acabará provocando una avalancha de memes graciosos en internet, pero es una de las series más necesarias de ver desde la última que Simon hizo.
-Estreno: 16 de agosto de 2015, HBO
-Drama, 55 minutos, 6 episodios.
-Miniserie.
-David Simon es uno de los nombres más importantes de la historia de la televisión, debido a la calidad de las teleseries con las que ha estado relacionado ('Homicide', 'The corner', 'The wire', 'Generation kill' y 'Treme'). Con 'Show me a hero' muestra otra vez por qué hay gente que queda tan fascinada por sus proyectos: porque coge cosas que tenemos a la vista, cosas que nos cabrean y que nos afectan, y hace ficciones con ellas que son prácticamente documentales, ya que están basadas en hechos auténticos. La droga, el racismo, la política, la violencia, la educación, la guerra, las desigualdades, la prensa, la policía y hasta el simple buscarse la vida más o menos honradamente son los temas que toca, sin recurrir a zombis, dragones o naves espaciales que sustituyan a personas y temas de verdad. Solo alguien como él podría considerar que una historia sobre la construcción o no de unas viviendas sociales en Yonkers (estado de Nueva York) podría dar para una excepcional serie de televisión, y por eso es una voz tan especial desde las pantallas. La serie en concreto ocurre entre 1987 y 1994, y trata sobre los problemas a los que llevó una decisión del gobierno estadounidense de construir viviendas destinadas a gente de pocos recursos económicos en una ciudad de unos 200.000 habitantes mayoritariamente acomodada. Muchos residentes se opusieron a estas viviendas porque temían que sus vecindarios se llenarían de gente pobre y propensa a la delincuencia y se convertirían en guetos de drogadicción y violencia, rebajando el valor del resto de las viviendas que los habitantes anteriores habían pagado sin ayudas del gobierno. Todo esto se complica además porque los residentes anteriores son blancos y los nuevos se espera que sean en su mayoría negros e hispanos, y los opuestos a la decisión no tardan en buscar ejemplos gráficos de otros lugares devastados por las drogas y la delincuencia, con lo cual el tema se empieza a teñir de tonos raciales también. E incluso religiosos, en cuanto se sabe a quién apoya el obispo local, o quién tiene un abogado judío.
Uno de los ataques que Simon siempre ha hecho en sus obras es a cómo los intereses creados de la gente con poder acaban estropeándolo todo (obispos, jueces, políticos en busca de reelección, gente normal y corriente que no quiere complicarse la vida), y este es un microcaso que lo ilustra a la perfección, donde empezando por algo loable (vivienda barata para quien no pueda pagarla) acaba terminando como el rosario de la Aurora. Esto queda ilustrado también por el título de la serie, y del libro en que se basa, escrito por la reportera del 'New York Times' Lisa Belkin, que es el inicio de una cita de Francis Scott Fitzgerald: "Show me a hero and I'll write you a tragedy" ("Muéstrame a un héroe y te escribo una tragedia"). Todo comienza con el alcalde más joven de América, fan de Bruce Springsteen, a quien nadie hacía caso antes de ni siquiera oponerse a la decisión original, sino que solo había pedido una apelación, y que una vez electo se ve luchando contra gigantes de todo tipo (Oscar Isaac, encarnando al alcalde Nick Wasicsko, está muy bien, por cierto). Uno de los sellos de Simon es el de explorar cada cuestión desde todos los ángulos posibles, porque en la vida todo está conectado y todo afecta a todo, así que aparte de al pobre alcalde, la trama también sigue a los residentes antiguos de las zonas afectadas y a varios negros y latinos cuyas circunstancias iluminan la necesidad de la medida tomada. Como cualquier otra de las obras de Simon, 'Show me a hero' da para varias clases de ética y civismo, y aquí, aparte del comportamiento de los ciudadanos ante sus representantes elegidos, se puede hablar de política local contra gobierno nacional, del papel de los jueces a la hora de tomar decisiones que afectan a millones de personas, de cómo de fácilmente nos salta a cada uno el resorte de los prejuicios y de muchas otras cosas. No acabará provocando una avalancha de memes graciosos en internet, pero es una de las series más necesarias de ver desde la última que Simon hizo.
Kamis, 16 Juli 2015
Sex & drugs & rock & roll
fxnetworks.com/shows/sex-drugs-rock-roll
-Estreno: 16 de julio de 2015, FX.
-Comedia, 21 minutos, 1 temporada, 10 episodios.
-Denis Leary es un cómico que a menudo escribe, produce y protagoniza sus propios proyectos, y por lo tanto suele colocar a los personajes que él encarna en el centro de sus series, con sus características de alto, rubio, flaco, de origen irlandés, bebedor, follador, cabreao, un desastre en su vida privada, duro por fuera, pero luego a menudo tiernecito por dentro justo cuando el público debería empezar a odiarlo. Lo mejor que ha hecho es 'Rescue me', que trataba sobre bomberos neoyorquinos en los años siguientes al 11-S. Aquí hace de rockero excesivo, miembro de un grupo estilo The Sex Pistols llamado The Heathens, que duró un solo disco y se separó el mismo día en que este se publicó. 25 años más tarde, cuando la mística se ha acabado y las opciones son tocar en cumpleaños o en grupos de homenaje a Bon Jovi, le sale una hija que no sabía que tenía y que quiere usar la fama que le queda a su padre para triunfar en esto de la música. Es una buena idea, pero uno de los problemas es que, como varios críticos han indicado, parece estar ambientada en el momento equivocado. The Heathens es claramente un grupo al estilo de los 70, como mucho muy tempranos 80, y el hecho de que lo suyo ocurriera entrados los 90 no pega mucho con la escena musical de aquel momento. Y una hija que hoy día quisiera apoyarse en algo para lanzar una carrera musical no es muy probable que escogiera a un rockero fugaz que ya casi nadie recuerda y con aversión a las redes sociales. Por demás, la serie tiene algún buen momento de sátira de la industria musical y alguna que otra canción aceptable, pero el centro sigue siendo esa leyenda del santo bebedor, irlandés, metepatas y odioso a menudo, hasta que encuentra su momento de redención. Y además, Leary tiene 57 años y hace como que tiene 50. Porque supongo que así da menos yuyu verlo ligarse groupies. Al menos, el resto del reparto tiene oportunidades para lucirse también, con un guitarrista celoso de la fama del cantante, un bajista que se esnifa todo lo que pilla y un batería adicto a la comida.
-Estreno: 16 de julio de 2015, FX.
-Comedia, 21 minutos, 1 temporada, 10 episodios.
-Denis Leary es un cómico que a menudo escribe, produce y protagoniza sus propios proyectos, y por lo tanto suele colocar a los personajes que él encarna en el centro de sus series, con sus características de alto, rubio, flaco, de origen irlandés, bebedor, follador, cabreao, un desastre en su vida privada, duro por fuera, pero luego a menudo tiernecito por dentro justo cuando el público debería empezar a odiarlo. Lo mejor que ha hecho es 'Rescue me', que trataba sobre bomberos neoyorquinos en los años siguientes al 11-S. Aquí hace de rockero excesivo, miembro de un grupo estilo The Sex Pistols llamado The Heathens, que duró un solo disco y se separó el mismo día en que este se publicó. 25 años más tarde, cuando la mística se ha acabado y las opciones son tocar en cumpleaños o en grupos de homenaje a Bon Jovi, le sale una hija que no sabía que tenía y que quiere usar la fama que le queda a su padre para triunfar en esto de la música. Es una buena idea, pero uno de los problemas es que, como varios críticos han indicado, parece estar ambientada en el momento equivocado. The Heathens es claramente un grupo al estilo de los 70, como mucho muy tempranos 80, y el hecho de que lo suyo ocurriera entrados los 90 no pega mucho con la escena musical de aquel momento. Y una hija que hoy día quisiera apoyarse en algo para lanzar una carrera musical no es muy probable que escogiera a un rockero fugaz que ya casi nadie recuerda y con aversión a las redes sociales. Por demás, la serie tiene algún buen momento de sátira de la industria musical y alguna que otra canción aceptable, pero el centro sigue siendo esa leyenda del santo bebedor, irlandés, metepatas y odioso a menudo, hasta que encuentra su momento de redención. Y además, Leary tiene 57 años y hace como que tiene 50. Porque supongo que así da menos yuyu verlo ligarse groupies. Al menos, el resto del reparto tiene oportunidades para lucirse también, con un guitarrista celoso de la fama del cantante, un bajista que se esnifa todo lo que pilla y un batería adicto a la comida.
Senin, 06 Juli 2015
Star Wars: Droid tales
-Estreno: 6 de julio de 2015, Disney XD
-Animación, 22 minutos, 5 episodios.
-Miniserie.
-Como toda la galaxia sabe ya (y a quienes no lo sepan se lo irán taladrando poco a poco, no habrá escapatoria posible), el 18 de diciembre de 2015 se estrena 'The force awakens', la séptima parte de 'Star Wars'. Mayormente, hay dos maneras de prepararse para el magno acontecimiento: una es re-verse todas las pelis, series animadas, extras y videocachejos imaginables que uno pueda encontrar dispersos por las estanterías y los intertubos, y la otra es... meeeh, pasar mucho del tema. SW:DT, sin embargo, ofrece una muy recomendable tercera vía, que es ver un rápido repaso animado de las jugadas más interesantes hecho con figuras Lego y mucho humor, en menos de dos horas. 'La guerra de las galaxias' siempre ha sido una de las cosas más parodiables (y parodiadas) que se hayan creado nunca, e incluso la propia Disney se apunta aquí al asunto con esta recreación en la que mientras acaban de limpiar tras la fiesta ewok de 'El retorno del jedi', C3PO y R2D2 cuentan a la concurrencia cómo empezó todo, ya que son dos personajes que llevan en la saga desde el principio, treinta años antes. La cosa va a toda máquina (las dos primeras películas se ventilan en los 22 minutos del primer episodio) y tienen un humor meta con bastante mala leche a veces, como por ejemplo cuando nadie entiende por qué era tan importante que Amidala firmara o dejara de firmar un tratado, o la aplaudida decisión de que Jar Jar Binks aparezca lo menos posible en el resumen. Tiene guion de telecomedia, ritmo de animación infantil y golpes cómicos tanto para los pequeños, que ya los pillarán, como para los mayores. Recomendable, pues, para públicos de cualquier nivel de midiclorianos.
-Animación, 22 minutos, 5 episodios.
-Miniserie.
-Como toda la galaxia sabe ya (y a quienes no lo sepan se lo irán taladrando poco a poco, no habrá escapatoria posible), el 18 de diciembre de 2015 se estrena 'The force awakens', la séptima parte de 'Star Wars'. Mayormente, hay dos maneras de prepararse para el magno acontecimiento: una es re-verse todas las pelis, series animadas, extras y videocachejos imaginables que uno pueda encontrar dispersos por las estanterías y los intertubos, y la otra es... meeeh, pasar mucho del tema. SW:DT, sin embargo, ofrece una muy recomendable tercera vía, que es ver un rápido repaso animado de las jugadas más interesantes hecho con figuras Lego y mucho humor, en menos de dos horas. 'La guerra de las galaxias' siempre ha sido una de las cosas más parodiables (y parodiadas) que se hayan creado nunca, e incluso la propia Disney se apunta aquí al asunto con esta recreación en la que mientras acaban de limpiar tras la fiesta ewok de 'El retorno del jedi', C3PO y R2D2 cuentan a la concurrencia cómo empezó todo, ya que son dos personajes que llevan en la saga desde el principio, treinta años antes. La cosa va a toda máquina (las dos primeras películas se ventilan en los 22 minutos del primer episodio) y tienen un humor meta con bastante mala leche a veces, como por ejemplo cuando nadie entiende por qué era tan importante que Amidala firmara o dejara de firmar un tratado, o la aplaudida decisión de que Jar Jar Binks aparezca lo menos posible en el resumen. Tiene guion de telecomedia, ritmo de animación infantil y golpes cómicos tanto para los pequeños, que ya los pillarán, como para los mayores. Recomendable, pues, para públicos de cualquier nivel de midiclorianos.
Rabu, 24 Juni 2015
Mr Robot
usanetwork.com/mrrobot
-Estreno: 24 de junio de 2015, USA.
-Drama, 42 minutos, 1 temporada, 10 episodios.
-Segunda temporada en verano de 2016.
-'Mr Robot' es una serie sobre un grupo de activistas hackers (o "hacktivistas") con un plan para hundir a la principal megaempresa del mundo, la ficticia E-Corp, a la que todo el mundo en la serie llama por su apodo de "Evil Corp", y que posee el 70% de la deuda mundial. Descrito así, no parece gran cosa, e incluso suena mucho a fantasía rebelde-juvenil ya trillada muchas veces, pero esta serie merece verse, aunque solo sea el estupendo primer episodio (de duración extendida, 67 minutos), para darse cuenta de cómo es posible elevar el nivel de un guion con elementos que otras veces pueden pasar desapercibidos, como la dirección, el casting o incluso la banda sonora. Lo que destaca por encima de todo en esta serie es el actor principal, Rami Malek, nacido en Estados Unidos de familia egipcia, y que aquí interpreta a Elliot Alderson, un currito de medio pelo en una empresa de seguridad informática, uno de cuyos clientes, y no por casualidad, es E-Corp. Elliot tiene unos ojos como platos, va por la calle con capucha, vive solo, es un genio informático y según sospecha propia, tenga un toque de autismo, esquizofrenia o personalidad dividida. Debido a periódicos ataques de ansiedad y depresión que padece visita a una psicóloga, y debido a la soledad que siente dedica su tiempo libre al hobby de usar sus habilidades informáticas para hundir a mala gente, como por ejemplo una red de pedófilos, o un marido multi-infiel, y a espiar en internet a la poca gente que conoce (la mencionada psicóloga, una compañera del trabajo a la que trata desde hace tiempo, sus respectivos ligues y otros dos o tres más). Malek resulta hipnótico en su actuación, haciendo funcionar casi por sí solo un guion con muchos lugares comunes sobre hackers altruistas, corporaciones neoesclavistas y atontamiento vía redes sociales. También hay mucha voz en off del propio protagonista, a la que hay que prestar mucha atención, porque estamos ante un narrador no fiable que debido a sus problemas mentales, y también a su uso ocasional de drogas, no nos está presentando las cosas como son, sino solo como su peculiar mente las percibe. Es más, existen sospechas fundadas desde el principio de que pueda haber más de una sorpresa estilo 'El club de la lucha' en la trama.
El director es el danés Nils Arden Oplev, autor de la primera adaptación sueca de 'Los hombres que no amaban a las mujeres', que aquí, poniéndonos en plan topicazo escandinavo, escoge una realización minimalista y llena de enfoques asimétricos y desde ángulos extraños, aunque sin pasarse, ayudado por una música de sintetizadores un tanto ochentera que le da otro punto surreal a la atrapante imaginería elegida. Esos toques de tono retro también se notan en el Mr Robot del título, porque a todo esto, Elliot en principio no es quien da nombre a la serie, sino otro personaje, encarnado por Christian Slater, que es quien dirige al mencionado grupo de hackers, FSociety, desde un antiguo local de videojuegos abandonado, rodeado de enormes máquinas de Pac Man, Pinball y otras reliquias del milenio pasado. El episodio piloto se estrenó con varias semanas de antelación en varias plataformas de internet, y cada episodio lleva un nombre que suena a fichero ilegal colgado en la red, como por ejemplo "eps1.0_hellofriend.mov" o "eps1.1_ones-and-zer0es.mpeg". Dado lo bueno que es el primer episodio, es una buena jugada de marketing, y antes del estreno por esa antigualla que es ya la televisión se calcula en 2,77 millones el número de espectadores que lo habían visto ya, provocando incluso la renovación de la serie por otra temporada ipso facto.
La serie trata varios temas basados en la manipulación artificial de la economía y en el peligro de la revelación de secretos, y durante la emisión de su primera temporada ocurrieron varios sucesos reales que le dieron una especie de aura de oráculo de nuestros tiempos: ocurrió el escándalo del hackeo a la página de contactos extramaritales Ashley Madison, sucedió un mini-crash bursátil debido a los mercados chinos y desgraciadamente ocurrió lo de aquel trabajador despedido de una cadena televisiva estadounidense que asesinó en directo a dos excompañeros, lo cual llevó al canal USA a postponer el último episodio de la temporada debido a una escena en él que recordaba tal suceso.
En general, la primera temporada tira de dos tramas principales: una, la de si FSociety logrará su propósito de hundir E-Corp, y otra, la de qué está pasando por la mente de Elliot y cuánto fiarnos de lo que nos está contando y cómo nos lo cuenta. Apostar por este tipo de sorpresas siempre es arriesgado, porque el público te puede acabar dando la espalda si le tiras mucho de la correa, pero en general la serie lo solventa bien y se merece la atención sostenida del público, e incluso los elogios que han hecho de ella gente como Matt Weiner (el padre de 'Mad men') y Steven Soderbergh.
-Estreno: 24 de junio de 2015, USA.
-Drama, 42 minutos, 1 temporada, 10 episodios.
-Segunda temporada en verano de 2016.
-'Mr Robot' es una serie sobre un grupo de activistas hackers (o "hacktivistas") con un plan para hundir a la principal megaempresa del mundo, la ficticia E-Corp, a la que todo el mundo en la serie llama por su apodo de "Evil Corp", y que posee el 70% de la deuda mundial. Descrito así, no parece gran cosa, e incluso suena mucho a fantasía rebelde-juvenil ya trillada muchas veces, pero esta serie merece verse, aunque solo sea el estupendo primer episodio (de duración extendida, 67 minutos), para darse cuenta de cómo es posible elevar el nivel de un guion con elementos que otras veces pueden pasar desapercibidos, como la dirección, el casting o incluso la banda sonora. Lo que destaca por encima de todo en esta serie es el actor principal, Rami Malek, nacido en Estados Unidos de familia egipcia, y que aquí interpreta a Elliot Alderson, un currito de medio pelo en una empresa de seguridad informática, uno de cuyos clientes, y no por casualidad, es E-Corp. Elliot tiene unos ojos como platos, va por la calle con capucha, vive solo, es un genio informático y según sospecha propia, tenga un toque de autismo, esquizofrenia o personalidad dividida. Debido a periódicos ataques de ansiedad y depresión que padece visita a una psicóloga, y debido a la soledad que siente dedica su tiempo libre al hobby de usar sus habilidades informáticas para hundir a mala gente, como por ejemplo una red de pedófilos, o un marido multi-infiel, y a espiar en internet a la poca gente que conoce (la mencionada psicóloga, una compañera del trabajo a la que trata desde hace tiempo, sus respectivos ligues y otros dos o tres más). Malek resulta hipnótico en su actuación, haciendo funcionar casi por sí solo un guion con muchos lugares comunes sobre hackers altruistas, corporaciones neoesclavistas y atontamiento vía redes sociales. También hay mucha voz en off del propio protagonista, a la que hay que prestar mucha atención, porque estamos ante un narrador no fiable que debido a sus problemas mentales, y también a su uso ocasional de drogas, no nos está presentando las cosas como son, sino solo como su peculiar mente las percibe. Es más, existen sospechas fundadas desde el principio de que pueda haber más de una sorpresa estilo 'El club de la lucha' en la trama.
El director es el danés Nils Arden Oplev, autor de la primera adaptación sueca de 'Los hombres que no amaban a las mujeres', que aquí, poniéndonos en plan topicazo escandinavo, escoge una realización minimalista y llena de enfoques asimétricos y desde ángulos extraños, aunque sin pasarse, ayudado por una música de sintetizadores un tanto ochentera que le da otro punto surreal a la atrapante imaginería elegida. Esos toques de tono retro también se notan en el Mr Robot del título, porque a todo esto, Elliot en principio no es quien da nombre a la serie, sino otro personaje, encarnado por Christian Slater, que es quien dirige al mencionado grupo de hackers, FSociety, desde un antiguo local de videojuegos abandonado, rodeado de enormes máquinas de Pac Man, Pinball y otras reliquias del milenio pasado. El episodio piloto se estrenó con varias semanas de antelación en varias plataformas de internet, y cada episodio lleva un nombre que suena a fichero ilegal colgado en la red, como por ejemplo "eps1.0_hellofriend.mov" o "eps1.1_ones-and-zer0es.mpeg". Dado lo bueno que es el primer episodio, es una buena jugada de marketing, y antes del estreno por esa antigualla que es ya la televisión se calcula en 2,77 millones el número de espectadores que lo habían visto ya, provocando incluso la renovación de la serie por otra temporada ipso facto.
La serie trata varios temas basados en la manipulación artificial de la economía y en el peligro de la revelación de secretos, y durante la emisión de su primera temporada ocurrieron varios sucesos reales que le dieron una especie de aura de oráculo de nuestros tiempos: ocurrió el escándalo del hackeo a la página de contactos extramaritales Ashley Madison, sucedió un mini-crash bursátil debido a los mercados chinos y desgraciadamente ocurrió lo de aquel trabajador despedido de una cadena televisiva estadounidense que asesinó en directo a dos excompañeros, lo cual llevó al canal USA a postponer el último episodio de la temporada debido a una escena en él que recordaba tal suceso.
En general, la primera temporada tira de dos tramas principales: una, la de si FSociety logrará su propósito de hundir E-Corp, y otra, la de qué está pasando por la mente de Elliot y cuánto fiarnos de lo que nos está contando y cómo nos lo cuenta. Apostar por este tipo de sorpresas siempre es arriesgado, porque el público te puede acabar dando la espalda si le tiras mucho de la correa, pero en general la serie lo solventa bien y se merece la atención sostenida del público, e incluso los elogios que han hecho de ella gente como Matt Weiner (el padre de 'Mad men') y Steven Soderbergh.
Senin, 01 Juni 2015
Unreal
mylifetime.com/shows/unreal
-Estreno: 1 de junio de 2015, Lifetime
-Drama, 43 minutos, 1 temporada, 10 episodios.
-Segunda temporada en 2016.
-A veces, de donde menos se espera puede salir una serie que por una razón u otra acaba descollando, al menos hasta cierto punto, de las demás. 'Switched at birth', 'Jane the virgin' o incluso en lo suyo 'Gravity Falls' son prueba de ello en canales como ABC Family, The CW o Disney. Con 'Unreal', Lifetime se apunta un tanto al hacer esta serie que trata sobre el lado oscuro de los concursos de citas y solteros ricos, donde por debajo de las rosas, las joyas y el romanticismo de cuanto de hadas hay una realidad de manipulación, falsedad y sueños rotos mucho menos edificante. Las dos grandes protagonistas de la serie son Constance Zimmer como la fantásticamente llamada Quinn King, productora del concurso y una zorra sin sentimientos de mucho cuidado, y Shiri Appleby como Rachel Goldberg, una licenciada en estudios sobre la mujer, que va a los rodajes con camisetas rollo "This is what a feminist looks like", y que a pesar de odiar este tipo de programas resulta que se le da como nadie el conseguir que las concursantes se porten como la productora quiera a base de conocer sus debilidades vía informe psicológico y de un innato sexto sentido para las inseguridades, sobre todo las del tipo de mujer que se presentaría a un programa así. ¿Que hace falta que la villana del concurso pierda los nervios? Rachel se encarga. ¿Que hace falta que la tímida ruja un poco? Rachel se encarga. ¿Que esto está quedando muy soso y hace falta una pelea de gatas? Rachel se encarga. ¿Que hay que conseguir etiquetar como sea a las concursantes? Aquí viene Rachel con los carteles de villana, desesperada o virgen casta y pura. En sí son claramente dos personajes a su vez muy exagerados e incluso manipulados desde el guion también, de forma que toda la serie podría verse como un ejercicio "meta" sobre la televisión dentro de la televisión que termina usando todos los trucos sucios que critica y desvela al espectador, aunque a todo esto la cocreadora de la serie, Sarah Gertrude Shapiro, ha dicho que lo retorcido de 'Unreal' está completamente basado en lo que pasa en realidad en estos programas, y que los concursantes sufren un proceso de edición y montaje, en ambos sentidos de la palabra, que no pueden controlar de ninguna manera. Porque además de las neuras de las propias concursantes, también al otro lado de las cámaras pasa lo suyo, con la productora liada con su jefe, el ex de Rachel pululando por allí, y sobre todo un famoso petardazo que la Rachel protagonizó la temporada anterior del concurso, harta ya de hipocresías, y que casi la lleva a la cárcel. En fin, a la espera de saber hasta dónde va a llegar, es una serie con un bienvenido punto de mala leche que podría ver incluso quien pase completamente del tipo de concursos que satiriza.
-Estreno: 1 de junio de 2015, Lifetime
-Drama, 43 minutos, 1 temporada, 10 episodios.
-Segunda temporada en 2016.
-A veces, de donde menos se espera puede salir una serie que por una razón u otra acaba descollando, al menos hasta cierto punto, de las demás. 'Switched at birth', 'Jane the virgin' o incluso en lo suyo 'Gravity Falls' son prueba de ello en canales como ABC Family, The CW o Disney. Con 'Unreal', Lifetime se apunta un tanto al hacer esta serie que trata sobre el lado oscuro de los concursos de citas y solteros ricos, donde por debajo de las rosas, las joyas y el romanticismo de cuanto de hadas hay una realidad de manipulación, falsedad y sueños rotos mucho menos edificante. Las dos grandes protagonistas de la serie son Constance Zimmer como la fantásticamente llamada Quinn King, productora del concurso y una zorra sin sentimientos de mucho cuidado, y Shiri Appleby como Rachel Goldberg, una licenciada en estudios sobre la mujer, que va a los rodajes con camisetas rollo "This is what a feminist looks like", y que a pesar de odiar este tipo de programas resulta que se le da como nadie el conseguir que las concursantes se porten como la productora quiera a base de conocer sus debilidades vía informe psicológico y de un innato sexto sentido para las inseguridades, sobre todo las del tipo de mujer que se presentaría a un programa así. ¿Que hace falta que la villana del concurso pierda los nervios? Rachel se encarga. ¿Que hace falta que la tímida ruja un poco? Rachel se encarga. ¿Que esto está quedando muy soso y hace falta una pelea de gatas? Rachel se encarga. ¿Que hay que conseguir etiquetar como sea a las concursantes? Aquí viene Rachel con los carteles de villana, desesperada o virgen casta y pura. En sí son claramente dos personajes a su vez muy exagerados e incluso manipulados desde el guion también, de forma que toda la serie podría verse como un ejercicio "meta" sobre la televisión dentro de la televisión que termina usando todos los trucos sucios que critica y desvela al espectador, aunque a todo esto la cocreadora de la serie, Sarah Gertrude Shapiro, ha dicho que lo retorcido de 'Unreal' está completamente basado en lo que pasa en realidad en estos programas, y que los concursantes sufren un proceso de edición y montaje, en ambos sentidos de la palabra, que no pueden controlar de ninguna manera. Porque además de las neuras de las propias concursantes, también al otro lado de las cámaras pasa lo suyo, con la productora liada con su jefe, el ex de Rachel pululando por allí, y sobre todo un famoso petardazo que la Rachel protagonizó la temporada anterior del concurso, harta ya de hipocresías, y que casi la lleva a la cárcel. En fin, a la espera de saber hasta dónde va a llegar, es una serie con un bienvenido punto de mala leche que podría ver incluso quien pase completamente del tipo de concursos que satiriza.
Kamis, 05 Maret 2015
American crime
abc.go.com/shows/american-crime
-Estreno: 5 de marzo de 2015, ABC.
-Drama, 43 minutos, 1 temporada, 11 episodios.
-Segunda temporada desde marzo de 2016.
-Cuando alguien pone "American" en el título de su proyecto suele significar que es algo que quiere ir Más Allá del ser una simple historia más del montón, que quiere decir Algo Profundo, Serio Y Definitivo sobre el tema. Ahí están, por ejemplo, 'American beauty', 'American sniper' o, incluso 'American horror story'. Y esto es lo que ocurre con esta serie, que se eleva por encima de lo que se puede ver en una cadena generalista como la ABC y se acerca a la calidad de las series de los canales de pago. La "americanidad" de este crimen, lo que le da su importancia, es el elemento racial: un veterano de guerra es asesinado en su casa y su esposa atacada brutalmente. Alrededor de ellos están los padres de ambos y diversos personajes relacionados, en los cuales su raza o religión es a veces más importante que su oficio o cualquier otra circunstancia a la hora de cómo los perciben los demás y sobre todo la policía. Los atacados y sus padres son blancos, un chaval que posiblemente sepa algo es hispano, una pareja de drogadictos que andan por ahí son negro él y blanco ella (él tiene una extraña afición a coleccionar anuncios de moda donde salen parejas interraciales), y la hermana de uno de los sospechosos es musulmana. La serie entera trata sobre este caso, que es lo único prácticamente en lo que piensan todos los implicados, y eso que piensan y cómo reaccionan se supone que es lo que le da esa condición de específicamente "americana" a la historia, en un lugar donde lo del crisol de razas y culturas no facilita sino que complica las cosas debido a los prejuicios que aún abundan. El creador de la serie es John Ridley, de raza negra, ganador del Oscar por el guion de 'Doce años de esclavitud', una película con el conflicto racial muy en su centro, así que ya viene con prestigio adicional incorporado. También el reparto es de gran calidad, con nombres más conocidos quizá para el cinéfilo que para el buscador de estrellas: Felicity Huffman, Timothy Hutton, Penelope Ann Miller o Regina King, con Benito Martínez (ex 'The shield') o W Earl Brown (ex 'Deadwood') como añadidos de calidad televisiva. Tiene pinta de ser la típica serie que si te la ponderan demasiado quizá acabe decepcionando un tanto, pero la crítica "americana", nunca mejor dicho, la ha recibido muy bien y se merece cierta atención.
-Estreno: 5 de marzo de 2015, ABC.
-Drama, 43 minutos, 1 temporada, 11 episodios.
-Segunda temporada desde marzo de 2016.
-Cuando alguien pone "American" en el título de su proyecto suele significar que es algo que quiere ir Más Allá del ser una simple historia más del montón, que quiere decir Algo Profundo, Serio Y Definitivo sobre el tema. Ahí están, por ejemplo, 'American beauty', 'American sniper' o, incluso 'American horror story'. Y esto es lo que ocurre con esta serie, que se eleva por encima de lo que se puede ver en una cadena generalista como la ABC y se acerca a la calidad de las series de los canales de pago. La "americanidad" de este crimen, lo que le da su importancia, es el elemento racial: un veterano de guerra es asesinado en su casa y su esposa atacada brutalmente. Alrededor de ellos están los padres de ambos y diversos personajes relacionados, en los cuales su raza o religión es a veces más importante que su oficio o cualquier otra circunstancia a la hora de cómo los perciben los demás y sobre todo la policía. Los atacados y sus padres son blancos, un chaval que posiblemente sepa algo es hispano, una pareja de drogadictos que andan por ahí son negro él y blanco ella (él tiene una extraña afición a coleccionar anuncios de moda donde salen parejas interraciales), y la hermana de uno de los sospechosos es musulmana. La serie entera trata sobre este caso, que es lo único prácticamente en lo que piensan todos los implicados, y eso que piensan y cómo reaccionan se supone que es lo que le da esa condición de específicamente "americana" a la historia, en un lugar donde lo del crisol de razas y culturas no facilita sino que complica las cosas debido a los prejuicios que aún abundan. El creador de la serie es John Ridley, de raza negra, ganador del Oscar por el guion de 'Doce años de esclavitud', una película con el conflicto racial muy en su centro, así que ya viene con prestigio adicional incorporado. También el reparto es de gran calidad, con nombres más conocidos quizá para el cinéfilo que para el buscador de estrellas: Felicity Huffman, Timothy Hutton, Penelope Ann Miller o Regina King, con Benito Martínez (ex 'The shield') o W Earl Brown (ex 'Deadwood') como añadidos de calidad televisiva. Tiene pinta de ser la típica serie que si te la ponderan demasiado quizá acabe decepcionando un tanto, pero la crítica "americana", nunca mejor dicho, la ha recibido muy bien y se merece cierta atención.
Minggu, 01 Maret 2015
The last man on Earth
fox.com/the-last-man-on-earth
-Estreno: 1 de marzo de 2015, Fox.
-Comedia, 21 minutos, 1 temporada, 13 episodios.
-Segunda temporada desde septiembre de 2015.
-Año 2021. Hace un par de años hubo una epidemia que se cepilló a toda la población mundial. ¿Toda? No. En algún lugar de Arizona aún queda El Último Hombre De La Tierra. El problema es que este hombre es una especie de niño grande de 41 años, fracasado durante su vida anterior y bastante vago, guarro y desordenado. Tras recorrerse el país buscando a alguien más, sin éxito, se vuelve a casa y durante los meses siguientes se dedica a aprovechar lo guay de la situación: puedes vivir en la casa que quieras, abrir las puertas a tiros, coger todo lo que necesitas del súper (comida, papel higiénico, vino del caro, dvds porno) y traerte lo que te apetezca para tu casa, como la camiseta con la que retiraron el número de Michael Jordan, un par de Oscars de la Academia para decorar la chimenea, cuadros de Van Gogh y Rembrandt o la Declaración de Independencia para usarla de servilleta. Si te aburres, pues puedes ver cómo de alta puedes hacer una torre de Jenga, jugar a los bolos con peceras, hacer piscinas enteras de margarita o tirar coches por una rampa del aparcamiento para que choquen contra otros. Sin embargo, tras un tiempo todo esto parece fútil, y a pesar de que estamos en la situación opuesta a la de Tom Hanks en 'Cast away' ('Náufrago'), ya que aquí tenemos de todo en vez de no tener de nada, acabamos también hablando con balones (y con Dios) y yéndosenos la pinza en general.
Este es el primer episodio de la serie, que es bastante gracioso en cuanto a lo absurdo de la situación y a lo zoquete que es el protagonista (interpretado por Will Forte), pero lo siento por quien odie los spoilers, ya que para hacerse una idea de lo que en realidad va la serie hay que hablar de lo que ocurre a partir del segundo episodio (no en vano se emitieron juntos seguidos el día del estreno). Y es que descubrimos que Phil Miller (nombre hecho a partir de los dos creadores de la serie, Phil Lord y Christopher Miller) no va a seguir siendo el último hombre sobre la Tierra: los carteles que ha ido dejando por todo el país surten efecto y alguien más va a aparecer en escena. A partir de ahí la dinámica cambia completamente y la serie se convierte en la historia de la relación entre Phil y quien aparece. En un caso claro de aquello de "ten cuidado con lo que deseas, porque igual se hace realidad" y de "el infierno son los demás", a cada episodio que pasa Phil va encajando peor las nuevas situaciones, y entonces, todo el proyecto pasa a poderse interpretar (aparte de como una parodia de la obsesión actual por las diversas historias apocalípticas de las pantallas grande y pequeña), como una alegoría de esos momentos en los que parece que el mundo entero, y todas las personas que contiene, conspiran para meterte en las situaciones más frustrantes que se puedan concebir. A esto ayuda también el hecho de que Phil, además de su infantilismo ya señalado, se revele como un egocéntrico bastante torpe y rencoroso que no soporta no conseguir lo que quiere.
Por otro lado, siendo una comedia, tampoco hay que buscarle mucha lógica a cosas como por qué no hay cadáveres por las calles, por qué está todo tan generalmente limpio y colocado en todas partes (al menos hasta que Phil pasa por allí) y por qué si el váter de una casa se rompe no se va simplemente a vivir a otra. Pero en fin, la serie tiene un gran comienzo, y es sin duda diferente y osada.
-Estreno: 1 de marzo de 2015, Fox.
-Comedia, 21 minutos, 1 temporada, 13 episodios.
-Segunda temporada desde septiembre de 2015.
-Año 2021. Hace un par de años hubo una epidemia que se cepilló a toda la población mundial. ¿Toda? No. En algún lugar de Arizona aún queda El Último Hombre De La Tierra. El problema es que este hombre es una especie de niño grande de 41 años, fracasado durante su vida anterior y bastante vago, guarro y desordenado. Tras recorrerse el país buscando a alguien más, sin éxito, se vuelve a casa y durante los meses siguientes se dedica a aprovechar lo guay de la situación: puedes vivir en la casa que quieras, abrir las puertas a tiros, coger todo lo que necesitas del súper (comida, papel higiénico, vino del caro, dvds porno) y traerte lo que te apetezca para tu casa, como la camiseta con la que retiraron el número de Michael Jordan, un par de Oscars de la Academia para decorar la chimenea, cuadros de Van Gogh y Rembrandt o la Declaración de Independencia para usarla de servilleta. Si te aburres, pues puedes ver cómo de alta puedes hacer una torre de Jenga, jugar a los bolos con peceras, hacer piscinas enteras de margarita o tirar coches por una rampa del aparcamiento para que choquen contra otros. Sin embargo, tras un tiempo todo esto parece fútil, y a pesar de que estamos en la situación opuesta a la de Tom Hanks en 'Cast away' ('Náufrago'), ya que aquí tenemos de todo en vez de no tener de nada, acabamos también hablando con balones (y con Dios) y yéndosenos la pinza en general.
Este es el primer episodio de la serie, que es bastante gracioso en cuanto a lo absurdo de la situación y a lo zoquete que es el protagonista (interpretado por Will Forte), pero lo siento por quien odie los spoilers, ya que para hacerse una idea de lo que en realidad va la serie hay que hablar de lo que ocurre a partir del segundo episodio (no en vano se emitieron juntos seguidos el día del estreno). Y es que descubrimos que Phil Miller (nombre hecho a partir de los dos creadores de la serie, Phil Lord y Christopher Miller) no va a seguir siendo el último hombre sobre la Tierra: los carteles que ha ido dejando por todo el país surten efecto y alguien más va a aparecer en escena. A partir de ahí la dinámica cambia completamente y la serie se convierte en la historia de la relación entre Phil y quien aparece. En un caso claro de aquello de "ten cuidado con lo que deseas, porque igual se hace realidad" y de "el infierno son los demás", a cada episodio que pasa Phil va encajando peor las nuevas situaciones, y entonces, todo el proyecto pasa a poderse interpretar (aparte de como una parodia de la obsesión actual por las diversas historias apocalípticas de las pantallas grande y pequeña), como una alegoría de esos momentos en los que parece que el mundo entero, y todas las personas que contiene, conspiran para meterte en las situaciones más frustrantes que se puedan concebir. A esto ayuda también el hecho de que Phil, además de su infantilismo ya señalado, se revele como un egocéntrico bastante torpe y rencoroso que no soporta no conseguir lo que quiere.
Por otro lado, siendo una comedia, tampoco hay que buscarle mucha lógica a cosas como por qué no hay cadáveres por las calles, por qué está todo tan generalmente limpio y colocado en todas partes (al menos hasta que Phil pasa por allí) y por qué si el váter de una casa se rompe no se va simplemente a vivir a otra. Pero en fin, la serie tiene un gran comienzo, y es sin duda diferente y osada.
Kamis, 12 Februari 2015
The slap
nbc.com/the-slap
-Estreno: 12 de febrero de 2015, NBC.
-Drama, 42 minutos, 1 temporada, 8 episodios.
-Miniserie.
-'The slap' trata sobre una familia que se reúne para celebrar el 40º cumpleaños de uno de sus componentes. Durante la fiesta, si se la puede llamar así, varias tensiones se producen, que culminarán cuando uno de los críos que pululan por allí recibe una bofetada. Este momento influirá de manera importante en la vida de los personajes a partir de entonces, y cada uno de los ocho episodios está centrado en uno de ellos, a medida que la acción continúa. Adaptada de una serie australiana, la versión estadounidense mantiene el hecho de que los patriarcas de la familia protagonista sean emigrantes griegos, aunque esta vez en Nueva York. Resulta una serie muy eficaz, porque lejos de enredarse con complicados motivos para el conflicto, la trama se basa en cosas que cualquier puede haber visto en reuniones familiares de este tipo: críos que dan el coñazo, adultos con problemas laborales, padres metomentodo, cuñaos que se caen mal, indirectas más o menos directas, discusiones por dinero o política, y tentaciones de la carne a medida que se van cumpliendo años. Incluso la manía de algunos personajes de hablar en griego delante de gente que no lo entiende se usa como irritante adicional. A esto hay que añadir que algunos de los actores son bastante conocidos -Uma Thurman entre ellos, con Thandie Newton, Zachary Quinto o Brian Cox en menor medida-, y que la serie es de duración limitada, y el resultado es un experimento inicialmente bastante interesante que incluso podría provocar debates al otro lado de la pantalla.
-Estreno: 12 de febrero de 2015, NBC.
-Drama, 42 minutos, 1 temporada, 8 episodios.
-Miniserie.
-'The slap' trata sobre una familia que se reúne para celebrar el 40º cumpleaños de uno de sus componentes. Durante la fiesta, si se la puede llamar así, varias tensiones se producen, que culminarán cuando uno de los críos que pululan por allí recibe una bofetada. Este momento influirá de manera importante en la vida de los personajes a partir de entonces, y cada uno de los ocho episodios está centrado en uno de ellos, a medida que la acción continúa. Adaptada de una serie australiana, la versión estadounidense mantiene el hecho de que los patriarcas de la familia protagonista sean emigrantes griegos, aunque esta vez en Nueva York. Resulta una serie muy eficaz, porque lejos de enredarse con complicados motivos para el conflicto, la trama se basa en cosas que cualquier puede haber visto en reuniones familiares de este tipo: críos que dan el coñazo, adultos con problemas laborales, padres metomentodo, cuñaos que se caen mal, indirectas más o menos directas, discusiones por dinero o política, y tentaciones de la carne a medida que se van cumpliendo años. Incluso la manía de algunos personajes de hablar en griego delante de gente que no lo entiende se usa como irritante adicional. A esto hay que añadir que algunos de los actores son bastante conocidos -Uma Thurman entre ellos, con Thandie Newton, Zachary Quinto o Brian Cox en menor medida-, y que la serie es de duración limitada, y el resultado es un experimento inicialmente bastante interesante que incluso podría provocar debates al otro lado de la pantalla.
Minggu, 08 Februari 2015
Better call Saul
amctv.com/shows/better-call-saul
-Estreno: 8 de febrero de 2015, AMC.
-Drama, 50 minutos, 1 temporada, 10 episodios.
-Renovada por 13 episodios más.
-El 29 de septiembre de 2013 se ponía punto final a una de las mejores series de los últimos tiempos (que es prácticamente como decir "de todos los tiempos"): 'Breaking bad', la historia de un profesor de química de secundaria que por diversas circunstancias personales y familiares acaba convirtiéndose en uno de los principales productores de droga en el estado de Nuevo México. Sus 62 episodios son todo un logro de guion, interpretación, fotografía y dirección que es muy recomendable ver, aunque al principio quizá lleve un tiempo acostumbrarse a su peculiar manera de contar su historia. Antes de acabar la emisión de la última temporada, se confirmó que se había dado luz verde a esta precuela / secuela / serie derivada protagonizada por uno de los personajes secundarios más recordados de la saga, el abogado Saul Goodman, cuyo lema publicitario ("Más te vale llamar a Saul") da título al nuevo proyecto. Desde el principio se vio como una idea a) interesante, b) que provocaría expectación emocionada entre los aficionados de la serie, y c) con gran potencial para decepcionar y/o descarrilar fácilmente, incluso aunque fuera el propio padre de 'Breaking bad', Vince Gilligan, quien se pusiera al frente. De hecho, el concepto entero cambió, ya que de comenzar como una comedia de media hora, ha pasado a ser un híbrido que el actor protagonista, Bob Odenkirk, define como "85% drama, 15% comedia". Pero afortunadamente, el arranque de la serie comienza con paso firme y en dirección satisfactoria: Saul era en 'Breaking bad' más alivio cómico que otra cosa muchas veces, pero cuando la situación con sus clientes se ponía tensa y había que sacar la labia a pasear, el personaje funcionaba a las mil maravillas, logrando incluso en ocasiones convertir al leguleyo sin moral alguna de Saul en lo más ético de la serie. Aquí comenzamos con lo que seguramente sean sus tristes días post-'Breaking bad', refugiado en un trabajo anónimo de hamburguesería comercial, para luego retrotraernos a 2001 y empezar a ver cómo un pobre diablo, cuyo nombre ni siquiera es Saul Goodman, sino James McGill, cuyo "despacho" es un pupitre junto a la caldera de un salón de uñas y cuyo cochambroso coche amarillo tiene una puerta roja, se acabará convirtiendo no en una figura de alcance nacional, pero sí en algo más exitoso y seguro de sí mismo que hasta ahora. No hay dinero, no hay casi trabajo, el que hay paga mal, poco y de manera insegura, así que la tentación está en provocar su existencia, aunque sea fingiendo atropellos falsos. Por lo demás, en lo visual seguimos aprovechando la espléndida luz natural de Albuquerque, seguimos con los ángulos de cámara inusuales y seguimos con una gran habilidad para aumentar la tensión de las escenas clave dándoles una desasosegante pausa extra. Para cuando se cierra el primer episodio con una inquietante vuelta de tuerca, no cabe duda: Walter White no está, pero estamos en pleno territorio Heisenberg, y la nueva serie ha sido incluso renovada antes de estrenarse. A disfrutarlo.
-Estreno: 8 de febrero de 2015, AMC.
-Drama, 50 minutos, 1 temporada, 10 episodios.
-Renovada por 13 episodios más.
-El 29 de septiembre de 2013 se ponía punto final a una de las mejores series de los últimos tiempos (que es prácticamente como decir "de todos los tiempos"): 'Breaking bad', la historia de un profesor de química de secundaria que por diversas circunstancias personales y familiares acaba convirtiéndose en uno de los principales productores de droga en el estado de Nuevo México. Sus 62 episodios son todo un logro de guion, interpretación, fotografía y dirección que es muy recomendable ver, aunque al principio quizá lleve un tiempo acostumbrarse a su peculiar manera de contar su historia. Antes de acabar la emisión de la última temporada, se confirmó que se había dado luz verde a esta precuela / secuela / serie derivada protagonizada por uno de los personajes secundarios más recordados de la saga, el abogado Saul Goodman, cuyo lema publicitario ("Más te vale llamar a Saul") da título al nuevo proyecto. Desde el principio se vio como una idea a) interesante, b) que provocaría expectación emocionada entre los aficionados de la serie, y c) con gran potencial para decepcionar y/o descarrilar fácilmente, incluso aunque fuera el propio padre de 'Breaking bad', Vince Gilligan, quien se pusiera al frente. De hecho, el concepto entero cambió, ya que de comenzar como una comedia de media hora, ha pasado a ser un híbrido que el actor protagonista, Bob Odenkirk, define como "85% drama, 15% comedia". Pero afortunadamente, el arranque de la serie comienza con paso firme y en dirección satisfactoria: Saul era en 'Breaking bad' más alivio cómico que otra cosa muchas veces, pero cuando la situación con sus clientes se ponía tensa y había que sacar la labia a pasear, el personaje funcionaba a las mil maravillas, logrando incluso en ocasiones convertir al leguleyo sin moral alguna de Saul en lo más ético de la serie. Aquí comenzamos con lo que seguramente sean sus tristes días post-'Breaking bad', refugiado en un trabajo anónimo de hamburguesería comercial, para luego retrotraernos a 2001 y empezar a ver cómo un pobre diablo, cuyo nombre ni siquiera es Saul Goodman, sino James McGill, cuyo "despacho" es un pupitre junto a la caldera de un salón de uñas y cuyo cochambroso coche amarillo tiene una puerta roja, se acabará convirtiendo no en una figura de alcance nacional, pero sí en algo más exitoso y seguro de sí mismo que hasta ahora. No hay dinero, no hay casi trabajo, el que hay paga mal, poco y de manera insegura, así que la tentación está en provocar su existencia, aunque sea fingiendo atropellos falsos. Por lo demás, en lo visual seguimos aprovechando la espléndida luz natural de Albuquerque, seguimos con los ángulos de cámara inusuales y seguimos con una gran habilidad para aumentar la tensión de las escenas clave dándoles una desasosegante pausa extra. Para cuando se cierra el primer episodio con una inquietante vuelta de tuerca, no cabe duda: Walter White no está, pero estamos en pleno territorio Heisenberg, y la nueva serie ha sido incluso renovada antes de estrenarse. A disfrutarlo.
Rabu, 07 Januari 2015
Empire
fox.com/empire
-Estreno: 7 de enero de 2015, Fox.
-Drama, 42 minutos, 1 temporada, 12 episodios.
-Segunda temporada en septiembre de 2015.
-Un padre rico, enfermo de muerte y con un imperio que legar a alguien se ve obligado a decidir quién le va a heredar de entre sus tres vástagos. Y antes de que el espectador pueda decir "esto es como 'El Rey Lear' de Shakespeare", ya lo dice uno de los propios personajes en pantalla. La serie, desde luego, no tiene problema en citar la fuente (sobre todo si la fuente lleva 400 años muerta y no va a cobrar royalties), pero tampoco es que sea un intento de actualización de la trama a nuestros días. De hecho, es más un culebrón de odios familiares al estilo 'Dallas' o 'Falcon Crest' que otra cosa. El "imperio" del título es el nombre de una compañía discográfica de música negra levantada por el padre enfermo, un antiguo artista de hip-hop que poco a poco, desde los años 90, se ha ido convirtiendo en una especie de Jay-Z que cuando le llama un cierto "presidente" para pedirle un favor, responde: "Dile a Barack que vale, pero que esta es la última vez". Los hijos y futuribles herederos son un ejecutivo que está en todas las reuniones de la compañía pero sin talento artístico, un cantante y compositor de rhythm and blues mezclado con rap bastante bueno con las partituras, pero que es gay en un tipo de ambiente donde eso aún no vende (y cuyo padre le odia con indisimulada homofobia), y el menor, que es un rapero chulito y con imagen, pero sin gran credibilidad en la calle, ya que es un niño de papá rico (y no hijo del gueto), que rima sobre fiestorras, champán del caro y strippers de a cientos de dólares la bajada de sostén. Pero lo mejor está aún por llegar, ya que tras 17 años en la cárcel la madre de los retoños, de nombre Cookie Lyon, acaba de salir del trullo reclamando con taconeo bravo y ceja ceñuda la parte que le corresponde tras haber puesto ella el dinero original para fundar la empresa y haberse chupado casi dos décadas sin revelar la procedencia delictiva de ese dinero, justo ahora que la compañía va a salir a bolsa. La música de la serie viene con el sello del super-productor Timbaland, así que se deja oír bastante bien (aunque cualquier cosa que se escucha es calificada de "hot" o "wack" a los tres segundos de sonar), y además los progenitores están encarnados por dos nominados al Oscar, Taraji P Henson y Terrence Howard, mientras que una tercera, Gabourey Sidibe, hace de secretaria, pero como se ha dicho, esto va de hembras con ganas de revancha ("I'm here to get what's MINE!") y que aún pega unas buenas palizas con una escoba, y chavales con traumas de padre dominante. Con ese ánimo hay que verla, y con ese ánimo el público la vio, provocando muy buenas cifras de audiencia, una sólida renovación y una rápida vuelta a las pantallas, pasando de enero a septiembre.
-Estreno: 7 de enero de 2015, Fox.
-Drama, 42 minutos, 1 temporada, 12 episodios.
-Segunda temporada en septiembre de 2015.
-Un padre rico, enfermo de muerte y con un imperio que legar a alguien se ve obligado a decidir quién le va a heredar de entre sus tres vástagos. Y antes de que el espectador pueda decir "esto es como 'El Rey Lear' de Shakespeare", ya lo dice uno de los propios personajes en pantalla. La serie, desde luego, no tiene problema en citar la fuente (sobre todo si la fuente lleva 400 años muerta y no va a cobrar royalties), pero tampoco es que sea un intento de actualización de la trama a nuestros días. De hecho, es más un culebrón de odios familiares al estilo 'Dallas' o 'Falcon Crest' que otra cosa. El "imperio" del título es el nombre de una compañía discográfica de música negra levantada por el padre enfermo, un antiguo artista de hip-hop que poco a poco, desde los años 90, se ha ido convirtiendo en una especie de Jay-Z que cuando le llama un cierto "presidente" para pedirle un favor, responde: "Dile a Barack que vale, pero que esta es la última vez". Los hijos y futuribles herederos son un ejecutivo que está en todas las reuniones de la compañía pero sin talento artístico, un cantante y compositor de rhythm and blues mezclado con rap bastante bueno con las partituras, pero que es gay en un tipo de ambiente donde eso aún no vende (y cuyo padre le odia con indisimulada homofobia), y el menor, que es un rapero chulito y con imagen, pero sin gran credibilidad en la calle, ya que es un niño de papá rico (y no hijo del gueto), que rima sobre fiestorras, champán del caro y strippers de a cientos de dólares la bajada de sostén. Pero lo mejor está aún por llegar, ya que tras 17 años en la cárcel la madre de los retoños, de nombre Cookie Lyon, acaba de salir del trullo reclamando con taconeo bravo y ceja ceñuda la parte que le corresponde tras haber puesto ella el dinero original para fundar la empresa y haberse chupado casi dos décadas sin revelar la procedencia delictiva de ese dinero, justo ahora que la compañía va a salir a bolsa. La música de la serie viene con el sello del super-productor Timbaland, así que se deja oír bastante bien (aunque cualquier cosa que se escucha es calificada de "hot" o "wack" a los tres segundos de sonar), y además los progenitores están encarnados por dos nominados al Oscar, Taraji P Henson y Terrence Howard, mientras que una tercera, Gabourey Sidibe, hace de secretaria, pero como se ha dicho, esto va de hembras con ganas de revancha ("I'm here to get what's MINE!") y que aún pega unas buenas palizas con una escoba, y chavales con traumas de padre dominante. Con ese ánimo hay que verla, y con ese ánimo el público la vio, provocando muy buenas cifras de audiencia, una sólida renovación y una rápida vuelta a las pantallas, pasando de enero a septiembre.
Selasa, 23 Desember 2014
Mozart in the jungle
amazon.com/Mozart-in-the-Jungle-HD/dp/B00I3MNGCG
-Estreno: 23 de diciembre de 2014, Amazon.
-Drama/comedia, 28 minutos, 1 temporada, 10 episodios.
-Renovada.
-Cuando un libro escrito por una oboísta de orquesta filarmónica se titula 'Mozart in the jungle: Sex, drugs and classical music', lo que un productor de televisión ha de decir es "Shut up and take my money!" y convertirlo en una película, o al menos una serie. Y eso es lo que han hecho Roman Coppola, Jason Schwartzman y Alex Timbers para Amazon, que continúa así la racha de los videoclubes por internet como ellos mismos o Netflix de producir series tan buenas como las de la mejor cadena de pago. En este caso la trama trata sobre un momento difícil en la existencia de una orquesta de música clásica en Nueva York (con nombre ficticio, para evitar malos rollos), pero lejos de tratarse de gente anciana y aburrida, resulta bastante interesante, sin por ello tampoco cometer el error de convertir a los personajes en maníacos llenos de adicciones. Mirando detrás de la cortina tenemos a Malcolm McDowell como el director legendario que se retira, Saffron Burrows como la violonchelista cuarentona cañón que siempre se enrolla con alguien del oficio, Bernadette Peters como la encargada de buscar fondos para algo que a pesar de su glamour siempre pierde dinero, y Lola Kirke como la novata aspirante a quinta oboísta. Todos ellos y los demás secundarios pasan por sus diversos conflictos con el amor, la inseguridad, las drogas, la búsqueda de la perfección, el sexo, el declive vital y hasta las negociaciones del convenio colectivo, pero la estrella de la serie es sin duda Gael García Bernal interpretando a un director joven, precoz, latino, melenudo, genial, apasionado y bebedor de mate que le dé un buen meneo a un mundillo lleno de gente carca y fosilizada. Claramente inspirado en el venezolano Gustavo Dudamel, este personaje de Rodrigo De Sousa (o simplemente "¡Rodrigo!") no cae en ningún momento en la parodia, y tiene al espectador siempre pendiente de ver cuál será el próximo truco que se saque de la manga para motivar a su orquesta o sacarle dinero a las patronas de la jet set neoyorquina. A pesar de que la propia Amazon la anuncia como comedia, no es de las de reírse de continuo, sino más bien de crear un ambiente de sonrisa agradable, aún para quienes no les gusta la música clásica, de la que no se abusa en ningún momento. A diez episodios de media hora, es de las que te hace pensar durante toda una tarde que tienes tiempo para uno más, y cuando te quieres dar cuenta, te la has merendado entera.
-Estreno: 23 de diciembre de 2014, Amazon.
-Drama/comedia, 28 minutos, 1 temporada, 10 episodios.
-Renovada.
-Cuando un libro escrito por una oboísta de orquesta filarmónica se titula 'Mozart in the jungle: Sex, drugs and classical music', lo que un productor de televisión ha de decir es "Shut up and take my money!" y convertirlo en una película, o al menos una serie. Y eso es lo que han hecho Roman Coppola, Jason Schwartzman y Alex Timbers para Amazon, que continúa así la racha de los videoclubes por internet como ellos mismos o Netflix de producir series tan buenas como las de la mejor cadena de pago. En este caso la trama trata sobre un momento difícil en la existencia de una orquesta de música clásica en Nueva York (con nombre ficticio, para evitar malos rollos), pero lejos de tratarse de gente anciana y aburrida, resulta bastante interesante, sin por ello tampoco cometer el error de convertir a los personajes en maníacos llenos de adicciones. Mirando detrás de la cortina tenemos a Malcolm McDowell como el director legendario que se retira, Saffron Burrows como la violonchelista cuarentona cañón que siempre se enrolla con alguien del oficio, Bernadette Peters como la encargada de buscar fondos para algo que a pesar de su glamour siempre pierde dinero, y Lola Kirke como la novata aspirante a quinta oboísta. Todos ellos y los demás secundarios pasan por sus diversos conflictos con el amor, la inseguridad, las drogas, la búsqueda de la perfección, el sexo, el declive vital y hasta las negociaciones del convenio colectivo, pero la estrella de la serie es sin duda Gael García Bernal interpretando a un director joven, precoz, latino, melenudo, genial, apasionado y bebedor de mate que le dé un buen meneo a un mundillo lleno de gente carca y fosilizada. Claramente inspirado en el venezolano Gustavo Dudamel, este personaje de Rodrigo De Sousa (o simplemente "¡Rodrigo!") no cae en ningún momento en la parodia, y tiene al espectador siempre pendiente de ver cuál será el próximo truco que se saque de la manga para motivar a su orquesta o sacarle dinero a las patronas de la jet set neoyorquina. A pesar de que la propia Amazon la anuncia como comedia, no es de las de reírse de continuo, sino más bien de crear un ambiente de sonrisa agradable, aún para quienes no les gusta la música clásica, de la que no se abusa en ningún momento. A diez episodios de media hora, es de las que te hace pensar durante toda una tarde que tienes tiempo para uno más, y cuando te quieres dar cuenta, te la has merendado entera.
Jumat, 12 Desember 2014
Marco Polo
netflix.com/Marco_Polo
-Estreno: 12 de diciembre de 2014, Netflix
-Drama, 55 minutos, 1 temporada, 10 episodios.
-Renovada.
-Para ser básicamente un videoclub por internet, Netflix está creciendo a pasos agigantados, y aquí se gasta 90 millones de dólares junto a The Weinstein Company en una superproducción internacional para contar el principio de la famosa historia del viajero veneciano Marco Polo y sus andanzas en la corte de Kublai Khan, nieto de Genghis Khan (pronúnciese "Chinguis Jan"), en el siglo XIII. Como es sabido, Netflix recopila sin cesar datos sobre lo que sus clientes deciden ver y los usan para tomar decisiones sobre sus propios proyectos, de manera que siempre resulta una tentación imaginar qué influencias ha tenido cada uno. Si en 'House of cards' era el juego sucio en las tripas del poder político en Washington, aquí podemos detectar un toque de 'Juego de tronos', otro poco de 'Tigre y Dragón' o 'Memorias de una geisha' e incluso la manera de rodar artes marciales en 'Matrix', junto con las grandes producciones de masas de los años 50 y 60 al estilo 'Ben Hur'.
De todas formas, quizá todo esto suene un poco más emocionante de lo que luego resulta, porque como en todo, ayuda mucho saber a qué se viene, y en este caso hay mucha más intriga palaciega, movimientos de ajedrez en la sombra y perlas de sabiduría oriental que acción. De hecho, no hay ninguna escena de batalla propiamente dicha hasta el último episodio, aunque sí abundan las tropas en formación amenazante y los duelos uno contra uno. Rodada en Kazajistán, Italia y Malasia, resulta visualmente impactante en decorados (naturales y de interior), vestuario, fotografía e incluso coreografía con pocas figuras, pero hay mucho sentarse dignamente y conversar con seriedad y profundidad más o menos profunda durante minutos. Seguramente ninguno de sus protagonistas llegue al impacto casi instantáneo de los de 'Juego de tronos', pero poco a poco el conquistador mongol Kublai, o Jia Sidao, el burócrata chino que se convierte en el poder en la sombra tras ascender al trono un niño de cuatro años, acaban resultando figuras de peso específico, moviendo piezas a millones en un tablero que abarca la mayor parte del Asia continental. Joan Chen, que en los 80-90 interpretaba a todos los personajes orientales femeninos en Hollywood, reaparece aquí como esposa del Khan, en medio de herederos, bastardos, regentes, concubinas y administradores que buscan el éxito propio, la desgracia ajena o una venganza aplazada durante años. Hay muchas figuras reales en la serie, algunas de las cuales parecen salidas de un cuento que ya conocíamos, como la princesa guerrera Khutulun, que luchaba en batalla junto a su padre, aliado a ratos de Kublai, y que habiendo jurado que solo aceptaría a un hombre que fuera capaz de vencerla en combate, hizo una gran fortuna en caballos perdidos por sus fracasados pretendientes.
En medio de todo esto, la verdad es que el propio Marco Polo, el latino de la lejana y extraña Europa, a veces anda un poco desaparecido en combate. Interpretado por el italiano Lorenzo Richelmy, resulta guapo y apuesto, pero mayormente cauto y aprensivo en medio de mongoles de mala leche y espada fácil, así que acaban refulgiendo más los otros personajes. Uno de ellos, el maestro ciego de artes marciales Sifu Cien Ojos es tan exagerado como la más hiperbólica peli de kungfú que cualquiera pueda recordar, capaz de batir constantemente a luchadores expertos en elaboradas coreografías a pesar de su ceguera, y la cortesana Mei Lin no le va a la zaga, siendo capaz además de hacerlo en cueros. En fin, que con una duración total de menos de 10 horas, es de las que se puede fulminar en un día o dos y dejar buen recuerdo, siempre y cuando no se venga en plan de ver batallas sin fin.
-Estreno: 12 de diciembre de 2014, Netflix
-Drama, 55 minutos, 1 temporada, 10 episodios.
-Renovada.
-Para ser básicamente un videoclub por internet, Netflix está creciendo a pasos agigantados, y aquí se gasta 90 millones de dólares junto a The Weinstein Company en una superproducción internacional para contar el principio de la famosa historia del viajero veneciano Marco Polo y sus andanzas en la corte de Kublai Khan, nieto de Genghis Khan (pronúnciese "Chinguis Jan"), en el siglo XIII. Como es sabido, Netflix recopila sin cesar datos sobre lo que sus clientes deciden ver y los usan para tomar decisiones sobre sus propios proyectos, de manera que siempre resulta una tentación imaginar qué influencias ha tenido cada uno. Si en 'House of cards' era el juego sucio en las tripas del poder político en Washington, aquí podemos detectar un toque de 'Juego de tronos', otro poco de 'Tigre y Dragón' o 'Memorias de una geisha' e incluso la manera de rodar artes marciales en 'Matrix', junto con las grandes producciones de masas de los años 50 y 60 al estilo 'Ben Hur'.
De todas formas, quizá todo esto suene un poco más emocionante de lo que luego resulta, porque como en todo, ayuda mucho saber a qué se viene, y en este caso hay mucha más intriga palaciega, movimientos de ajedrez en la sombra y perlas de sabiduría oriental que acción. De hecho, no hay ninguna escena de batalla propiamente dicha hasta el último episodio, aunque sí abundan las tropas en formación amenazante y los duelos uno contra uno. Rodada en Kazajistán, Italia y Malasia, resulta visualmente impactante en decorados (naturales y de interior), vestuario, fotografía e incluso coreografía con pocas figuras, pero hay mucho sentarse dignamente y conversar con seriedad y profundidad más o menos profunda durante minutos. Seguramente ninguno de sus protagonistas llegue al impacto casi instantáneo de los de 'Juego de tronos', pero poco a poco el conquistador mongol Kublai, o Jia Sidao, el burócrata chino que se convierte en el poder en la sombra tras ascender al trono un niño de cuatro años, acaban resultando figuras de peso específico, moviendo piezas a millones en un tablero que abarca la mayor parte del Asia continental. Joan Chen, que en los 80-90 interpretaba a todos los personajes orientales femeninos en Hollywood, reaparece aquí como esposa del Khan, en medio de herederos, bastardos, regentes, concubinas y administradores que buscan el éxito propio, la desgracia ajena o una venganza aplazada durante años. Hay muchas figuras reales en la serie, algunas de las cuales parecen salidas de un cuento que ya conocíamos, como la princesa guerrera Khutulun, que luchaba en batalla junto a su padre, aliado a ratos de Kublai, y que habiendo jurado que solo aceptaría a un hombre que fuera capaz de vencerla en combate, hizo una gran fortuna en caballos perdidos por sus fracasados pretendientes.
En medio de todo esto, la verdad es que el propio Marco Polo, el latino de la lejana y extraña Europa, a veces anda un poco desaparecido en combate. Interpretado por el italiano Lorenzo Richelmy, resulta guapo y apuesto, pero mayormente cauto y aprensivo en medio de mongoles de mala leche y espada fácil, así que acaban refulgiendo más los otros personajes. Uno de ellos, el maestro ciego de artes marciales Sifu Cien Ojos es tan exagerado como la más hiperbólica peli de kungfú que cualquiera pueda recordar, capaz de batir constantemente a luchadores expertos en elaboradas coreografías a pesar de su ceguera, y la cortesana Mei Lin no le va a la zaga, siendo capaz además de hacerlo en cueros. En fin, que con una duración total de menos de 10 horas, es de las que se puede fulminar en un día o dos y dejar buen recuerdo, siempre y cuando no se venga en plan de ver batallas sin fin.
Minggu, 02 November 2014
Olive Kitteridge
hbo.com/olive-kitteridge
-Estreno: 2 de noviembre de 2014, HBO.
-Drama, 60 minutos, 4 episodios.
-Miniserie.
-Basada en la novela homónima, ganadora del premio Pulitzer, de Elizabeth Strout, 'Olive Kitteridge' es una miniserie de cuatro horas protagonizada por la mujer que le da título: Olive es una señora reseca, amargada y borde que trabaja en un colegio en la costa de Maine, en el oeste de Estados Unidos, y es la típica que siempre retiene a estudiantes castigados en el aula al final del día. Su marido, Henry, no puede ser más opuesto: tiene una farmacia en el pueblo, y es el ser más amable, dulce y buena persona que se pueda encontrar. La miniserie sigue la vida de ambos durante 25 años, presentando escena a escena los resultados del convivir con una mujer de una misantropía tan pronunciada que raya en lo patológico. De hecho, Olive siempre parece un tanto obsesionada con la idea de que en su familia hay un historial de enfermedades mentales que pueden manifestarse en cualquier momento, y la duda al respecto sobrevuela la mente del espectador con frecuencia, mientras se debate también sobre si la crudeza con que Olive se expresa debería anular la validez de algunas de sus opiniones. Escrita y dirigida por mujeres, basadas en la obra de otra mujer, el resultado es una historia diminuta, en el sentido de que atañe simplemente a la familia protagonista (que también incluye al sufriente hijo de los Kitteridge) y a un puñado de personajes que se cruzan con ellos en dos décadas y media, pero es una auténtica joya de guion, dirección y sobre todo interpretación (el nombre de Frances McDormand probablemente esté ya grabado en el próximo Emmy, y Richard Jenkins hace un papel extraordinario como el marido). Es una familia pequeña en un pueblo pequeño, y el tema de la trama no es más (ni menos) que el paso del tiempo en una pareja de personalidades opuestas durante una vida más bien apacible y la acumulación de sentimientos que se puede llegar a provocar antes de la erupción. Como dice una de las frases promocionales, "there is no such thing as a simple life", y esta historia consigue presentar la llegada de una nueva empleada o el pelar una manzana junto al mar como catástrofes capaces de cambiar la historia de una familia incluso aunque no pase nada como resultado. Es más, precisamente porque aparentemente no pase nada. No es una historia deprimente, pero sí que decide ocuparse de personajes con preocupaciones a veces triviales pero comunes a todos, como son bodas, muertes o el crecimiento y emancipación de los hijos, que no responden a los tópicos del entretenimiento de masas, lo cual es de agradecer. Es uno de esos proyectos perfectamente modelados que HBO se marca de vez en cuando y que al no ser cine de pantalla grande ni serie de larga duración quizá pase un tanto desapercibido. Pero no debería.
-Estreno: 2 de noviembre de 2014, HBO.
-Drama, 60 minutos, 4 episodios.
-Miniserie.
-Basada en la novela homónima, ganadora del premio Pulitzer, de Elizabeth Strout, 'Olive Kitteridge' es una miniserie de cuatro horas protagonizada por la mujer que le da título: Olive es una señora reseca, amargada y borde que trabaja en un colegio en la costa de Maine, en el oeste de Estados Unidos, y es la típica que siempre retiene a estudiantes castigados en el aula al final del día. Su marido, Henry, no puede ser más opuesto: tiene una farmacia en el pueblo, y es el ser más amable, dulce y buena persona que se pueda encontrar. La miniserie sigue la vida de ambos durante 25 años, presentando escena a escena los resultados del convivir con una mujer de una misantropía tan pronunciada que raya en lo patológico. De hecho, Olive siempre parece un tanto obsesionada con la idea de que en su familia hay un historial de enfermedades mentales que pueden manifestarse en cualquier momento, y la duda al respecto sobrevuela la mente del espectador con frecuencia, mientras se debate también sobre si la crudeza con que Olive se expresa debería anular la validez de algunas de sus opiniones. Escrita y dirigida por mujeres, basadas en la obra de otra mujer, el resultado es una historia diminuta, en el sentido de que atañe simplemente a la familia protagonista (que también incluye al sufriente hijo de los Kitteridge) y a un puñado de personajes que se cruzan con ellos en dos décadas y media, pero es una auténtica joya de guion, dirección y sobre todo interpretación (el nombre de Frances McDormand probablemente esté ya grabado en el próximo Emmy, y Richard Jenkins hace un papel extraordinario como el marido). Es una familia pequeña en un pueblo pequeño, y el tema de la trama no es más (ni menos) que el paso del tiempo en una pareja de personalidades opuestas durante una vida más bien apacible y la acumulación de sentimientos que se puede llegar a provocar antes de la erupción. Como dice una de las frases promocionales, "there is no such thing as a simple life", y esta historia consigue presentar la llegada de una nueva empleada o el pelar una manzana junto al mar como catástrofes capaces de cambiar la historia de una familia incluso aunque no pase nada como resultado. Es más, precisamente porque aparentemente no pase nada. No es una historia deprimente, pero sí que decide ocuparse de personajes con preocupaciones a veces triviales pero comunes a todos, como son bodas, muertes o el crecimiento y emancipación de los hijos, que no responden a los tópicos del entretenimiento de masas, lo cual es de agradecer. Es uno de esos proyectos perfectamente modelados que HBO se marca de vez en cuando y que al no ser cine de pantalla grande ni serie de larga duración quizá pase un tanto desapercibido. Pero no debería.
Minggu, 12 Oktober 2014
The affair
sho.com/sho/the-affair/home
-Estreno: 12 de octubre de 2014, Showtime
-Drama, 60 minutos, 1 temporada, 10 episodios.
-Segunda temporada desde octubre de 2015.
-Esta serie tiene uno de los episodios piloto más interesantes y emotivos que se puedan ver. Trata, como dice el título, de un "affair", una relación extramarital. Noah es profesor de secundaria, con un libro recién publicado que no se está vendiendo ni bien ni mal. Está casado, felizmente aunque sin alharacas, y la pareja tiene cuatro hijos. Viven en Nueva York y todos los veranos van a la exclusiva zona de Montauk, en The Hamptons, donde el padre de ella, escritor rico y famoso, tiene una mansión. Es allí donde él conoce a Alison, una camarera de un restaurante local, también casada, de 31 años de edad, y cuyo hijo de cuatro años murió hace dos. Ella y su marido aún está intentando reponerse del dolor. Noah y Alison conocen, se enrollan... y son ellos quienes nos están contando su historia. Pero de una manera muy especial: ambos, años más tarde, están siendo interrogados por un policía. Ambos relatan las mismas cosas, pero cada uno desde su punto de vista, que diverge, a veces significativamente, cuando cuentan cosas que les pasaron a ambos. Si alguien ha visto 'Rashomon', de Akira Kurosawa, recordará esta estructura. Por ejemplo, en la escena en que ambos se conocen cuando la familia para a comer en el restaurante, ocurre un incidente que se resuelve de forma distinta en los relatos de cada uno, e incluso el aspecto físico cambia: mientras que él la recuerda con una melena suelta que oculta la placa con su nombre, más desenvuelta de formas e incluso con la falda más corta, ella se ve con el pelo recogido y más modosa, debido a otro suceso importante ocurrido el día anterior. Lo mismo ocurre cuando se encuentran por segunda vez y cuando hay una escena sexual entre ella y su marido: el relato está filmado más o menos igual, pero en ocasiones con diferencias significativas. Este recurso se mantiene durante toda la serie, aunque poco a poco deja de convertirse en el centro formal de la trama y se pasa a usar solo de manera ocasional. Aunque a mundo no estorba ni despista mucho, en ocasiones muy concretas sí que lo hace, como por ejemplo en el último episodio de la primera temporada. Tanto, de hecho, que una de las autoras de la serie ha tenido que salir a explicar que según su experiencia personal y su investigación, cuanto más intenso es un momento de nuestro pasado, menos fiables son nuestros recuerdos, que pueden llevar a cambios muy significativos, inversiones, equivocaciones y demás (cualquier policía puede comentar lo poco fiables que a menudo resultan los testigos oculares al recordar lo que han visto). Vamos, que está hecho aposta y que no hay mucha segunda lectura al respecto.
En esta ocasión los creadores son Hagai Levi y Sarah Treem, autor y colaboradora respectivamente de una de las series más peculiarmente interesantes de la última década, 'In treatment', sobre un psiquiatra y sus pacientes, así que el pedigrí es bueno. Por otra parte, al estupendo guion y a la buena idea se añaden fantásticas actuaciones de los protagonistas, Dominic West (McNulty en 'The wire') y Ruth Wilson. Los cónyuges engañados, Maura Tierney y Joshua Jackson, comienzan en bastante segundo plano, pero son actores demasiado importantes para tenerlos ahí ignorados eternamente, y cuando salen del banquillo aportan buenas cosas también. Y por cierto, para los "wire-ólogos" de pro, el suegro de Noah está interpretado por John Doman, que era el capitán de McNulty en La Mejor Serie De Todos Los Tiempos, y que aquí también le trata con cierto desprecio, aunque sin palabras malsonantes ni dedos anulares al aire.
Por último, el tono del rodaje rechaza la tentación de irse al porno blando y apuesta en su lugar por una pausada reflexión y una evolución detallada de los sentimientos, ayudadas por un escenario natural muy evocador, con su playa agreste y sus casonas antiguas de ducha exterior. En su declaración a la policía, Noah empieza diciendo que su matrimonio es feliz, que en la vida va consiguiendo lo que se había propuesto, y que aún no sabe por qué se había liado con una camarera ya no tan joven y con un trauma tan serio en su pasado reciente. Es decir, es una serie que, como cualquier persona a sí misma, da respuestas cuando las hay, y cuando no, pues no. Y también, que como cualquier relación, puede seguirse mientras interese y abandonarse cuando se acabe el amor por ella, o continuar juntos toda la vida a pesar de las diferencias mutuas.
-Estreno: 12 de octubre de 2014, Showtime
-Drama, 60 minutos, 1 temporada, 10 episodios.
-Segunda temporada desde octubre de 2015.
-Esta serie tiene uno de los episodios piloto más interesantes y emotivos que se puedan ver. Trata, como dice el título, de un "affair", una relación extramarital. Noah es profesor de secundaria, con un libro recién publicado que no se está vendiendo ni bien ni mal. Está casado, felizmente aunque sin alharacas, y la pareja tiene cuatro hijos. Viven en Nueva York y todos los veranos van a la exclusiva zona de Montauk, en The Hamptons, donde el padre de ella, escritor rico y famoso, tiene una mansión. Es allí donde él conoce a Alison, una camarera de un restaurante local, también casada, de 31 años de edad, y cuyo hijo de cuatro años murió hace dos. Ella y su marido aún está intentando reponerse del dolor. Noah y Alison conocen, se enrollan... y son ellos quienes nos están contando su historia. Pero de una manera muy especial: ambos, años más tarde, están siendo interrogados por un policía. Ambos relatan las mismas cosas, pero cada uno desde su punto de vista, que diverge, a veces significativamente, cuando cuentan cosas que les pasaron a ambos. Si alguien ha visto 'Rashomon', de Akira Kurosawa, recordará esta estructura. Por ejemplo, en la escena en que ambos se conocen cuando la familia para a comer en el restaurante, ocurre un incidente que se resuelve de forma distinta en los relatos de cada uno, e incluso el aspecto físico cambia: mientras que él la recuerda con una melena suelta que oculta la placa con su nombre, más desenvuelta de formas e incluso con la falda más corta, ella se ve con el pelo recogido y más modosa, debido a otro suceso importante ocurrido el día anterior. Lo mismo ocurre cuando se encuentran por segunda vez y cuando hay una escena sexual entre ella y su marido: el relato está filmado más o menos igual, pero en ocasiones con diferencias significativas. Este recurso se mantiene durante toda la serie, aunque poco a poco deja de convertirse en el centro formal de la trama y se pasa a usar solo de manera ocasional. Aunque a mundo no estorba ni despista mucho, en ocasiones muy concretas sí que lo hace, como por ejemplo en el último episodio de la primera temporada. Tanto, de hecho, que una de las autoras de la serie ha tenido que salir a explicar que según su experiencia personal y su investigación, cuanto más intenso es un momento de nuestro pasado, menos fiables son nuestros recuerdos, que pueden llevar a cambios muy significativos, inversiones, equivocaciones y demás (cualquier policía puede comentar lo poco fiables que a menudo resultan los testigos oculares al recordar lo que han visto). Vamos, que está hecho aposta y que no hay mucha segunda lectura al respecto.
En esta ocasión los creadores son Hagai Levi y Sarah Treem, autor y colaboradora respectivamente de una de las series más peculiarmente interesantes de la última década, 'In treatment', sobre un psiquiatra y sus pacientes, así que el pedigrí es bueno. Por otra parte, al estupendo guion y a la buena idea se añaden fantásticas actuaciones de los protagonistas, Dominic West (McNulty en 'The wire') y Ruth Wilson. Los cónyuges engañados, Maura Tierney y Joshua Jackson, comienzan en bastante segundo plano, pero son actores demasiado importantes para tenerlos ahí ignorados eternamente, y cuando salen del banquillo aportan buenas cosas también. Y por cierto, para los "wire-ólogos" de pro, el suegro de Noah está interpretado por John Doman, que era el capitán de McNulty en La Mejor Serie De Todos Los Tiempos, y que aquí también le trata con cierto desprecio, aunque sin palabras malsonantes ni dedos anulares al aire.
Por último, el tono del rodaje rechaza la tentación de irse al porno blando y apuesta en su lugar por una pausada reflexión y una evolución detallada de los sentimientos, ayudadas por un escenario natural muy evocador, con su playa agreste y sus casonas antiguas de ducha exterior. En su declaración a la policía, Noah empieza diciendo que su matrimonio es feliz, que en la vida va consiguiendo lo que se había propuesto, y que aún no sabe por qué se había liado con una camarera ya no tan joven y con un trauma tan serio en su pasado reciente. Es decir, es una serie que, como cualquier persona a sí misma, da respuestas cuando las hay, y cuando no, pues no. Y también, que como cualquier relación, puede seguirse mientras interese y abandonarse cuando se acabe el amor por ella, o continuar juntos toda la vida a pesar de las diferencias mutuas.
Rabu, 08 Oktober 2014
Kingdom
kingdom.directv.com/
-Estreno: 8 de octubre de 2014, Audience Network.
-Drama, 47 minutos, 1 temporada, 10 episodios.
-Renovada por dos temporadas más.
-'Kingdom' es una serie ambientada en torno al "cage fighting", literalmente "lucha en jaula", que es una mezcla de boxeo, artes marciales y lucha libre que tiene lugar dentro de un ring octogonal. Ahora, regulado y profesionalizado, se lo llama "mixed martial arts" (artes marciales mixtas), para quitarle un poco el rollo callejero y hacerlo más aceptable para los patrocinadores. Sin embargo, esta serie en concreto, con sus tacos continuos ("fuck" por aquí, "fuck" por allá), y sus personajes llenos de tatuajes, drogadicciones y pasados carcelarios, quiere mantener ese tono de barrio, alcohol, infancia difícil y malos progenitores que lleva a querer arreglarlo todo a golpes. Los personajes principales son un padre, separado de la madre drogadicta, y sus dos hijos, exluchador, exestrella frustrada y joven promesa respectivamente, que se ganan la vida en la frontera entre la quiebra y la fortuna. El padre es el dueño de un gimnasio en Venice Beach (California), cuna del culturismo, el hijo mayor es un drogata calavera y vividor que iba para campeón pero hace un año que no pelea, y el menor se ve en medio de las disputas de ambos y de una larga recuperación de sus lesiones. Junto a ellos está un recién salido de cuatro años de cárcel, antiguo pupilo del gimnasio, cuya novia lo dejó por el padre de la familia durante ese tiempo. Entre los cuatro deben de tener aproximadamente tres gramos de grasa y solo ingieren proteínas y agua. Uno de los actores, el que interpreta al hijo menor, es Nick Jonas, ex componente de los Jonas Brothers, y al que por eso mismo se le hace hablar poco. Por demás, la serie está rodada cámara al hombro, estilo 'Friday night lights', que ya emitió esta cadena y de la que hereda a uno de sus quarterbacks, Matt Lauria. A pesar de su tono de machote, la trama es bastante más que simplemente una cuenta atrás hacia la próxima pelea. Para darle más mordiente, hay broncas con una banda de hispanos, y alguna trama delictiva, y aunque hay bastante marcar músculos, pegar golpes, decir tacos y a cepillarse gachís en minifalda, tampoco es un videoclip estilo 'Fast and furious', y hasta puede verse como una historia de superación familiar, de lucha contra los demonios particulares y de cómo aprovechar la última oportunidad que te conceda la vida. Rápidamente renovada por una cadena de pago especialista en retransmisiones deportivas, quizá pueda encontrar su hueco como serie de culto.
-Estreno: 8 de octubre de 2014, Audience Network.
-Drama, 47 minutos, 1 temporada, 10 episodios.
-Renovada por dos temporadas más.
-'Kingdom' es una serie ambientada en torno al "cage fighting", literalmente "lucha en jaula", que es una mezcla de boxeo, artes marciales y lucha libre que tiene lugar dentro de un ring octogonal. Ahora, regulado y profesionalizado, se lo llama "mixed martial arts" (artes marciales mixtas), para quitarle un poco el rollo callejero y hacerlo más aceptable para los patrocinadores. Sin embargo, esta serie en concreto, con sus tacos continuos ("fuck" por aquí, "fuck" por allá), y sus personajes llenos de tatuajes, drogadicciones y pasados carcelarios, quiere mantener ese tono de barrio, alcohol, infancia difícil y malos progenitores que lleva a querer arreglarlo todo a golpes. Los personajes principales son un padre, separado de la madre drogadicta, y sus dos hijos, exluchador, exestrella frustrada y joven promesa respectivamente, que se ganan la vida en la frontera entre la quiebra y la fortuna. El padre es el dueño de un gimnasio en Venice Beach (California), cuna del culturismo, el hijo mayor es un drogata calavera y vividor que iba para campeón pero hace un año que no pelea, y el menor se ve en medio de las disputas de ambos y de una larga recuperación de sus lesiones. Junto a ellos está un recién salido de cuatro años de cárcel, antiguo pupilo del gimnasio, cuya novia lo dejó por el padre de la familia durante ese tiempo. Entre los cuatro deben de tener aproximadamente tres gramos de grasa y solo ingieren proteínas y agua. Uno de los actores, el que interpreta al hijo menor, es Nick Jonas, ex componente de los Jonas Brothers, y al que por eso mismo se le hace hablar poco. Por demás, la serie está rodada cámara al hombro, estilo 'Friday night lights', que ya emitió esta cadena y de la que hereda a uno de sus quarterbacks, Matt Lauria. A pesar de su tono de machote, la trama es bastante más que simplemente una cuenta atrás hacia la próxima pelea. Para darle más mordiente, hay broncas con una banda de hispanos, y alguna trama delictiva, y aunque hay bastante marcar músculos, pegar golpes, decir tacos y a cepillarse gachís en minifalda, tampoco es un videoclip estilo 'Fast and furious', y hasta puede verse como una historia de superación familiar, de lucha contra los demonios particulares y de cómo aprovechar la última oportunidad que te conceda la vida. Rápidamente renovada por una cadena de pago especialista en retransmisiones deportivas, quizá pueda encontrar su hueco como serie de culto.
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